Abrió plaza Huasteco con 537 kilos de San José para Fermín Spínola quien estuvo breve con el capote. Con la muleta sacó momentos buenos por el lado derecho, en donde aguantó por momentos medias embestidas, muchas de ellas descompuestas. Se tiró a matar dejando la espada entera en buen sitio fue aplaudido.

El segundo del festejo de nombre Sureño para el navarro Pablo Hermoso de Mendoza, un toro que al sentir el primer rejón se desentendió del caballero en plaza, pegando incluso por momentos arreones, lo que no demeritó nunca lo hecho por Pablo, quien fue de frente con las banderillas, rematando sus ejecuciones y toreando fiel a su estilo. Con el rejón de muerte dejó un bajonazo y se retiró en silencio.

El tercer toro del festejo Zacahui número 127 al que Juan José Padilla recibió con dos largas en el tercio, para después estirarse a la verónica con mucho sabor, rematando con una larga. Con la muleta un Padilla toreando muy tranquilo corriendo la mano por ambos lados con gusto, incluso en redondo, lo que fue bien visto por el respetable. Con la espada pinchó en el primer intento, en el segundo la dejó defectuosa, tomando la espada para terminar con la vida de este buen toro en el octavo golpe de descabello. La autoridad tuvo a bien ordenar el arrastre lento de Zacahuil, quien fue aplaudido por el respetable.

Fermín Rivera enfrentó en cuarto lugar a Cajetero con el que poco pudo hacer con el capote. Con la muleta dejó derechazos de calidad, largos y templados, pero el toro terminó regateando las embestidas. Con las espada fue un pinchazo por lo que tomó la espada corta del descabello.

El quinto del festejo de nombre Potosino fue recibido por Spínola con un farol de rodillas; de pie instrumentó a la verónica, para después quitar por mandiles. Con la muleta estuvo variado corriendo la mano largo por el derecho y rematando con adornos, haciendo cambiados de manera muy angustiosa que le fue aplaudido por el público, terminando su faena con adornos. Se tiró a matar dejando la espada en buen sitio para ser premiado con una oreja.

Soñador fue el segundo toro del lote de Pablo Hermoso, quien clavó dos rejones de castigo. Con las banderillas estuvo atinado, rematando y toreando con mucho temple, llevando al toro muy pegado a su jaca, siguiendo igual con las cortas y con las banderillas a dos manos. Dejó el rejón de muerte contrario y caído al primer viaje, repitiéndolo de nueva cuenta en el segundo, echando pie a tierra para tomar la espada corta de descabello y terminar en el tercer golpe, el respetable aplaudió en el arrastre.
El penúltimo del festejo de nombre Tunero para Padilla con el que instrumentó a la verónica. En la suerte de varas el toro mostró bravura empujando al caballo y montado hasta las tablas haciendo el tumbo y encelándose con el en el suelo. Con banderillas el toro desarrolló sentido a tal grado que los de plata batallaron para cubrir el tercio. Con la muleta el espada se dio cuenta que por el lado izquierdo había más peligro que por el derecho, por lo que hizo lo necesario y a su estilo. Dejó un espada entera y en buen sitio para ser premiado con el corte de dos orejas.

Cerró plaza Nopalero para Fermín Rivera quien cumplió a la verónica. Con la muleta estuvo peleándole a un toro que pronto se quedó parado, pero que en cuanto iba metía bien la cabeza, lo que era bien aprovechado por el coletudo. Con la espada en el primer viaje pinchó arriba, para tomar la corta de descabello y terminar en el primer golpe.

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