Con fuerte petición de la segunda oreja de su primer ejemplar, salió en hombros junto al francés Román Pérez, que también paseó dos trofeos.

Con casi lleno en los tendidos se lidiaron seis toros de la ganadería gaditana de La Palmosilla, nobles de buen juego en general.

Ruiz Miguel: Ovación y vuelta al ruedo
Román Pérez: Oreja y oreja
Diego Silveti: Oreja y oreja.

Muy torero y centrado, Diego Silveti se ganó el favor de la afición francesa con una actuación en la que cuajó a sus dos ejemplares de la ganadería de La Palmosilla. Su primera llamada de atención fuerte tuvo lugar en el tercero de la tarde, después de un gran quite por gaoneras que metió de lleno a la afición en la labor del diestro mexicano. Luego, muleta en mano, aprovechó la buena condición del toro, noble y de buen son, auque sin durar demasiado. Silveti, muy metido en su labor, consiguió los mejores momentos de su faena toreando al natural, por donde se expresó con templaza, largura y autoridad. Diego derrochó enorme voluntad para apurar al máximo al toro, consiguiendo muletazos de gran altura. Cuando tenía las dos orejas en la mano, una media estocada le dejó sin el segundo trofeo, a pesar de lo cual la afición lo pidió con fuerza. Consiguió empujar la puerta grande tras la faena al sexto de la tarde, con el que se mostró firme en una faena muy maciza con instantes de toreo muy puro. Al final, consiguió salir en hombros por la puerta grande.

El mexicano compartió triunfo y salida en hombros con el francés Román Pérez, que cortó una oreja a su primero, después de mostrarse a buen nivel y sufrir una fortísima voltereta, por fortuna, sin consecuencias. La otra oreja la paseó del quinto, con el que hilvanó otra faena de interés.

Abrió cartel el veterano Ruiz Miguel, que estuvo muy templado y torero con el primero, siendo ovacionado con fuerza. Al cuarto le instrumentó una faena más ligada y compacta, dando una vuelta al ruedo.

[pagewrap=compartir.htm]