Invitados por el ganadero Pablo Moreno, la tercia novilleril se dio cita en el Rancho Torre Vieja para tentar vacas bravas de ese Hierro y así reportarse listos para tan importante festejo taurino en el coso de la calzada independencia.

Antonio Lomelín, dio muestra de su clase y buen sitio, sobando las vacas bravas sin castigarlas, desde el capote se enfundó en torero para estar concentrado al cien en la faena campera.

El queretano Juan Pablo Llaguno, fiel a su estilo sobrio, variado con el capote, degustó al ganadero con algunos quites y colocando a las vacas de largo para que lucieran a la hora de la vara. Con la muleta elaboró faenas en redondo, exprimiendo así la bravura de las vacas que le tocaron en suerte.

Diego Sánchez afinó su temple de dinastía, citando de largo como es común en él, dejó ver su poderío en esa fina muñeca, asentado sobre los riñones, se dio gusto por ambos lados, pues las vacas fueron de nota alta.

Así terminó la jornada campera, esperando que hoy sea un día de triunfo para novilleros y ganadero.

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