Lo de Bogotá es un muy serio, es una situación que pudiera ser ejemplo para otras capitales taurinas.

Lo que ocurre en la capital de Colombia ha provocado una carta abierta del Nobel Mario Vargas Llosa, en la que destaca el arte y el amor por los toros que rodea la fiesta taurina: “No debemos avergonzarnos de nuestra afición por los toros: una fiesta que por tradición y por todo aquello que ha inspirado en el mundo de la cultura ha enriquecido extraordinariamente la vida de las gentes. Desde quienes han vibrado de emoción en los tendidos hasta los que nunca han visto una corrida y, sin embargo, han admirado las imágenes que ha podido inspirar en la poesía, la música, la pintura, la escultura o la danza

A Vargas Llosa se unieron tres matadores de toros, el extremeño Miguel Ángel Perera, el alicantino José María Manzanares y el mexicano Diego Silveti.
Perera en una carta en la que manifiesta que “el toreo es valor, conocimiento, concentración, superación personal, sacrificio, arresto, respeto, liturgia, vida, muerte, gloria, silencio, constancia, belleza, plasticidad […]. Toreo porque es así como me siento, como me interpreto a mí mismo. Siendo torero soy persona. En la cara del toro me siento libre.”

José María Manzanares ha sido más directo, y dice que “El alcalde Petro se ha tomado ‘la libertad’ de prohibir la ‘libertad‘ …

Diego Silveti lanzó una fuerte crítica a la medida del Alcalde Petro: ‘Me parece muy poco ético que un solo político y un solo ser humano, que posee un poder que se lo ha dado el pueblo, quiera prohibir un derecho, una tradición, un modo de vida, una actividad económica, una actividad cultural como es la fiesta de los toros.’

[pagewrap=compartir.htm]