El primero que salió al ruedo tras el paseillo inicial fue El Fundi, que sustituía a última hora a Juan Mora, lesionado en los últimos días. El diestro de Fuenlabrada, que debutó en Pamplona en 1990, cosechó un triunfó en el primer toro de la tarde al que le cortó una oreja, pero no tuvo tanta suerte con el cuarto, que le pegó un susto antes de entrar a matar, aunque la cogida no fue de gravedad, incidente que le hizo irse de vacío y, por lo tanto, sin conseguir la puerta grande.

Por su parte, El Juli, la principal referencia de los carteles de la feria, no tuvo un gran día. Se fue sin cosechar triunfo en su primera lidia, segundo toro de la tarde, aunque sí consiguió una fuerte ovación del público que estaba entregado en el quinto, lo que le propició cortar una oreja.

El tercero en pisar la Monumental fue el francés Sebastián Castella. Se podría haber llevado algún triunfo en el tercer morlaco, pero ni la fuerte pañolada del público, al que dedicó su arte, ni los pitidos a la Presidencia, le valieron y se fue de vacío. Distinto toreo al que demostró en el sexto de la tarde, al que mató tras varias estocadas fallidas.

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