El encierro de la ganadería de Real de Saltillo propiedad de Carlos Peralta Quintero que se presentó el día de ayer en la plaza México, con un promedio de 561 kilos nos deja mucho que pensar pero sobre analizar para los aficionados taurinos.
Sin lugar a dudas, ha sido la corrida mejor rematada a lo largo de la temporada. Lo anterior lo menciono no sólo por el trapío y peso sino porque lograron cumplir con el tercio de varas. A lo largo de las 9 corridas anteriores que hemos presenciado, todos los toros se han visto muy débiles en este tercio inclusive podría mencionarse que en la mayoría de las ocasiones no se cubrió éste de la manera indicada.
El día de ayer la mayoría de los toros cumplieron de manera apropiada con el tercio. Prueba de lo anterior, el número 4º de la lidia Avispado con 562 kilos, que peleó muy fuerte en varas al haber recibido dos puyazos (que no suele suceder) y le quedó fuerza para el último tercio en el que Manolo Mejía no logró encontrarle la distancia y el Avispado no logró embestir de la manera deseada.
El 2º de la tarde: Granadillo con 561 kilos, que supo aprovechar cabalmente El Capea fue de los más completos del encierro. En el tercio de varas acudió con fuera y tuvo un pitón derecho que se lo supieron aprovechar.
Es importante mencionar que en muchas ocasiones hemos visto peleadas la presencia con la calidad del toro. Esa percepción se pudo borrar ayer cuando saltó a la arena el 3º de la tarde: Josinero con 612 kilos que contra toda expectativa, tuvo un juego aceptable. El toro estaba muy bien en carnes y no sólo gordo. Mario Aguilar, le logró ligar tres derechazos de gran calidad que hicieron rugir el ¡olé! más grande del mundo. No obstante el toro comenzó a buscar las tablas y Aguilar no pudo encontrar la lidia adecuada para el ejemplar.
Contrario a lo que se comentaba en los tendidos, creo que fue un encierro de calidad y de cuajo, que desafortunadamente los toreros mexicanos no lograron encontrarles la lidia adecuada y por ello no supieron aprovechar a cabalidad.
La reflexión la tenemos que hacer todos los interesados en “el toro”, ¿Seguiremos permitiendo los encierros descastados y sin fuerza, es hora de voltear a ver el campo bravo mexicano con ganaderías que sin lugar a dudas exigirán más a nuestros toreros?
Vengan sus opiniones.
Foto: Manuel Esparza.
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