…así como conocer al toro en su hábitat natural. Esta ganadería es propiedad de Don Enrique Fernández Pérez, quien en el año de 1986 la funda con 20 vacas de La Venta del Refugio y sementales de la ganadería de Teófilo Gómez. Posteriormente agregó 12 vacas y 2 sementales más de la Venta del Refugio. Debuta en junio de 1990 en San Juan del Rio, Qro. con una novillada y su primer corrida se da en San miguel de Allende, Gto. en septiembre de 1991. Se presenta en la Plaza México en julio de 1996 con 6 novillos para Juan Pablo Llaguno, con quien guarda una fuerte amistad, Fernando Flores y Domingo Sánchez “El Mingo”. En 1999 agregó un refresco de sangre con un semental de Xajay y para el 2000, envió su primera corrida a la Plaza México, dentro de la temporada de primavera: 6 toros para Hernán Ondarza, Ángel García “El Chaval”, quien después de sufrir una cornada permaneció en el ruedo para estoquear a “Rompe Tablas”, ovacionado en el arrastre y al que le cortaron una oreja. En esa misma tarde Alfonso Ramírez “El Calesa” confirmo su alternativa con “Siempre Fiel”.
La visita se inició visitando los diferentes empadres con los que en la actualidad cuentan, pudiendo percibir la libertad y el cuidado que se tiene con el ganado, esa convivencia de diferentes especies que se da en la dehesa bajo un cielo azul, lo cual resulta para nosotros “los aficionados” algo indescriptible. Posteriormente se visitó el área donde se preparan los diferentes tipos de alimento que se les dan, por un lado “concentrados” y por otro la pastura normal, todo bajo un esquema de orden y limpieza. Don Enrique procedió a explicarnos cómo funcionan las instalaciones en las que se maneja el ganado, llamado “el corazón”, el cuál fue diseñado por el mismo utilizando “la cantera rosa” que produce esa zona, y que es bastante funcional, ya que permite mover al ganado de manera rápida y eficaz sobre todo sin maltratarlo. Dicho proyecto permite que a través de “la manga” el ganado pueda tener acceso a La Plaza de Tientas, Embarcadero, Área de Baño y Vacunas, etc. Se tuvo la oportunidad de conocer “los cebaderos” en los que tranquilamente pastaban una serie de ejemplares con mucha presencia, con una morfología excepcional en espera de ser llevados a las diversas plazas.
Se conoció la Plaza de Tientas, la cual se encuentra en perfectas condiciones. Tuvimos la oportunidad de conocer un poco de el ganadero ya que nos comentó sobre sus deseos de ser torero alguna vez pero al no poderlo conseguir decidió seguir dentro de la fiesta pero como criador de toros de lidia. La ganadería se ha ido desarrollando en base a mucha afición, esfuerzo y sobre todo en base al apoyo de la familia ya que todos comparten el gusto de ser ganaderos y día a día participan en las labores propias en busca de ser una de las principales ganaderías del país. Uno de los principales objetivos que Don Enrique tiene como Ganadero es el poder regresar a La Plaza México en una corrida de temporada y que sus toros pudieran ser lidiados por las principales “figuras del toreo actual”. Así mismo nos comentó, sobre las características que él busca en su ganado, como bravura, nobleza, recorrido y transmisión, características que son analizadas sobre todo en las “tientas” que se llevan a cabo, las cuales son llevadas con la mayor seriedad y respeto ya que de el resultado de ellas depende el futuro de “la divisa”.
Por último nos invitó a desarrollar nuestras actividades dentro de un marco de profesionalismo tal y como “la fiesta” lo requiere en este momento por parte de todos y cada uno de los participantes. Se comento que nosotros como “aficionados” debemos de exigir seriedad y respeto para “la fiesta” pedir lo justo. Exigir un toro con presencia, basado en el fenotipo del Toro Mexicano con una edad mínima de 4 años y el peso reglamentario. Agradecemos a la Familia Fernández las atenciones que tuvo con nosotros y nos quedamos con una gratísima experiencia de poder haber presenciado cómo se cría “al toro de lidia” en base a cariño, esfuerzo y mucha afición.
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