Cuando se apagó, el mexicano se pegó un arrimón que siguió calentando el tendido. Se pidió la oreja para él pero tuvo que conformarse con la vuelta al ruedo. El sexto aguantó un par de tandas antes de venirse abajo y terminar con las ilusiones de Adame.
Juan José Padilla y Manuel Escribano se enfrentaron a lotes que nos les dieron la posibilidad de triunfar. Se lucieron ambos en los tercios de banderillas.
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