Ante más de un cuarto de plaza, con entrada gratuita, se lidiaron novillos de distintas ganaderías.

El primero, de la Cruz de Hierro fue extraordinario, bravo y con raza; El segundo, de Santa Fe, bravo y complicado; El tercero de La Consolación, fue parado y descastado; El cuarto, de San José de Bolívar, complicado y sin raza; El quinto, bueno con raza y el sexto, ambos de Rancho Grande, noble y con fijeza.

Jonathan Guillen: Oreja.
Manolo Muñoz: Palmas.
José Alfredo Cobo: Silencio.
Tomás Martínez: Salida al tercio.
Miguel Suárez: Salida al tercio tras aviso.
Jesús Enrique Colombo: Dos Orejas tras aviso

_________________

Con adversar condiciones climáticas debido a una constante lluvia que cayó sobre la ciudad de Mérida, con el ruedo completamente inundado y la temperatura a nivel gélido, el joven novillero Jesús Enrique Colombo resultó triunfador del festejo al cortar las 2 orejas de su novillo en recia demostración de voluntad de hielo ante las condiciones que se presentaron durante el festejo. Desde el saludo con el capote demostró su entrega y sus ganas de llegar a ser figura a pesar de su corta edad. Recibió con dos largas cambiadas de rodillas y acompañó la noble embestida del novillo de Rancho Grande con suaves verónicas de mucho cartel. Con la muleta Colombo hizo entrar en calor al público regalando muy buenas tandas por ambos pitones, con pases de alta factura que hicieron presagiar que este joven novillero tiene mucho futuro por delante. Tras la petición del publico de indultar al novillo y que escuchara un aviso por parte de la presidencia que actuó de forma correcta, entró a matar dejando media estocada en buen sitio que fue suficiente para hacer doblar al novillo y que la petición de los trofeos fuese unánime por parte del respetable, dos orejas con petición de rabo para el joven tachirense.

También triunfó en el festejo el merideño Jonathan Guillen, quien le cortó una oreja al primer y extraordinario novillo de la tarde, pases de factura. Con una actitud serena y bien plantado en ruedo, Guillen consiguió tocar pelo tras una faena completa que vio truncado el doble trofeo por pinchar al primer encuentro, al segundo viaje dejó una estocada que tiró al novillo sin puntilla y le fue concedida la oreja.

También formó parte en el festejo el valenciano Manolo Muñoz quien demostró que tiene muchas ganas y un gran compromiso con su oficio. Recibió a su astado con un variado saludo de capote, colocando en suerte al novillo para la pica con regiomontanas y haciendo un gran quite por gaoneras. Cubrió el tercio de banderillas de forma espectacular y realizó una faena decorosa a pesar del arreón sin consecuencias que sufrió. Perdió el trofeo por su desacierto con la espada.

El ecuatoriano José Alfredo Cobo pasó sin pena ni gloria en su debut en Venezuela debido a las condiciones de su antagonista, que no le permitió lucimiento alguno, siendo silenciada su actuación.

El tovareño Tomás Martínez demostró voluntad ante el novillo complicado y escaso de raza que le tocó en suerte, sin embargo caló en los tendidos. Tras pinchar en tres oportunidades perdió toda posibilidad de trofeos, saliendo a saludar ante las palmas de los espectadores que le apoyaban.

De forma especial hizo su presentación el joven y ya médico graduado Miguel Suárez, quien se vistió de luces por primera vez, dejando plasmada una gran actitud a pesar del poco rodaje. Regaló muletazos de arte por el pitón derecho de su astado, aunque por momentos salió a relucir su poca experiencia. A pesar de pasar algunas complicaciones a la hora de matar y tras despachar al novillo al primer descabello salió al tercio a recibir unos merecidos aplausos.

[pagewrap=compartir.htm]