Cartel del aniversario 65 de la plaza México, lidiador del toro más pesado que se ha matado en Yucatán, herido y triunfador en Villa de Alvarez, base inaugural de la nueva empresa de Puebla, encerrona en puerta para Motul y sólamente faltaría dar el salto en grande para la inminente Feria de San Marcos.

Obtuvo Uriel la incursión del 5 de febrero por méritos de solidez, al lado de Zotoluco, Ponce y Castella, erigiéndose triunfador en la lidia ordinaria al cortar la oreja de Mostri de los Herederos de Teófilo Gómez, mientras protestaban el apéndice de Enrique. Ahí queda su intermedia vuelta al ruedo al cubrir con su Monumental tercio de banderillas; cerrando con el par del 65 Aniversario.

En Colima dejó la piel entre arropones y cornada en el escroto, pero con las orejas y de su primero y las dos y rabo del otro de Barralva, dejando, como en cada actuación, un gran ambiente, entre lazos, madera y petate.

Llegó a Puebla para despachar pavos de San Marcos, bajo la orgnización de la nueva empresa, del ganadero Juan Huerta, con el corte de dos orejas, ante un lleno absoluto en El Relicario.

Y aún resentido de la herida entró en el calor yucateco de Motul para resolver un reto: 700 kilos de Don Pedro de la ganadería de Autrique, precedente que ha reclamado la presencia de El Zapata para realizar su primera encerrona, el próximo 19 de este mes, como informa nuestro compañero Juan Alvarez desde la blanca Mérida.

Ante este frúctifero panorama tan lleno de triunfos, bien que le caería a la gente de Aguascalientes refrescar sus carteles con la presencia del torero cercano a los quince años de alternativa. Sorprende Uriel con el capote, banderillas, muleta y ahora su nueva fase, al entrar a matar, volcado sobre el morrillo, asombrando hasta su propio padrino, Eloy Cavazos, que lo vio desde la barrera en la fecha más importante de la capital taurina.

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