Los nombres de los toros:Mi Rey, con 530 kilos; Rey Sol con 640 kilos; Soy El Rey con 625 kilos; Rey de Chocolate con 580 kilos.

Fernando Ochoa: Silencio y división de opiniones.
Pedro Gutierrez Lorenzo El Capea: Dos orejas y silencio.

Detalles:

El juez de plaza regaló dos orejas a El Capea, apenas y hubo petición para la primera.

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Cuando el espectáculo taurino se justifica, tiene sentido, se entiende y hay peligro, es precisamente cuando hay Fiesta Brava; es donde hay un toro de lidia, es donde la fiesta adquiere la seriedad que merece… ¿por qué? Simplemente, porque esta el peligro en el aire. Si no estuviera este elemento la fiesta brava carecería de todo sentido.

Este cartel a pesar de la buena publicidad que manejó la empresa, de los toreros que actuaron, no tuvo la entrada que se esperaba y fue una lástima ya que este cartel era interesante por el encierro que se iba a lidiar.

Han sido los toros más grandes que se han presentado en este ruedo del caribe mexicano. El primero de la noche fue Mi Rey con 530 kilos, y vaya que recargó en los caballos, de hecho rompió dos varas y estuvo a punto de tirar al picador en dos ocasiones. Mi Rey, correspondió al primer espada Fernando Ochoa quien desde un principio no quiso saber nada de él, intentó varios pases por ambos lados sin acomodarse nunca, con este toro que siempre mostró alegría en su embestida y no presentó malas ideas. No sé, a lo mejor Fernando Ochoa nos quedó a deber una faena al que a mi juicio fue el mejor toro de esta corrida.

En su segundo y con la presión del triunfo de El Capea, salió por los chocolates que tenía que repartir Soy el rey, y como haciendo caso a este nombre y en su condición de primer espada, Fernando Ochoa nos dijo aqui el rey soy yo… y a recibir a su toro que también salió como diciendo -haber quien es el valiente que se acerca. Venga pues Fernando a recibirlo con una buena tanda de verónicas. Nuevamente los toros de real de saltillo muy bien al caballo y Fernando parecía decirnos…. Aqui viene la faena grande. Y no es que Fernando hiciera mal las cosas, de hecho ha estado muy bien con Soy el rey, sin embargo algo pasa que Fernando Ochoa no logra conectar con esta plaza. Empezó como indican los cánones del toreo moderno doblándose despatarrado a “lo Ponce”, Faena derechista de muy buenas maneras, largo y con temple. Intento correr la mano con la izquierda sin tener cooperación de su toro. De hecho reitero, Fernando salió por todos los chocolates y estuvo muy bien con la mano derecha pero nadie se enteró en la plaza. Lucidor con molinetes y variado en suertes. Mató despues de pinchazo, media y descabello. Escuchó un aviso muy apresurado del juez.

Parte importante del cartel fue la expectativa que causó en los aficionados que vimos toros en los ochernta y noventa, ver a Pedro Gutierrez Lorenzo El Capea, hijo del consentidazo de la afición mexicana El Niño de la Capea. Para Pedro Lorenzo salió de toriles Rey Sol, con 640 kilos, un toro de estas dimensiones es lo que esta acostumbrado a torear en España y en ningún momento se le vió sorprendido o apurado. Desde que salió Rey sol, causó emoción en el tendido ya que sus dimensiones eran de respeto y así se lo hizo sentir al picador que aguantó bastante bien la embestida para partirle ligeramente el pelo. El Capea, muestra buenas maneras, se ve que tiene escuela. Su toreo apunta a ser largo y dimensionado pero aun se nota poco plazeado y por momentos con mucha coba al público. Comenzó doblando a su enemigo llevandolo a los medios, y si bien Rey Sol, iba a todo nunca acabo por humillar, siempre dejó la cabeza arriba impidiendo que al matador en su lucimiento. Aqui vemos la importancia que tiene en la faena el tercio de varas, ya que este defecto podía corregirse con otro puyazo. Quién sabe, igual me equivoco, pero yo creo que hacía falta otro piquete para lidiar a este animal. El temor por supuesto era que por su peso y dimensiones se empezara a caer. Buenos detalles toreando al natural aunque siempre se notó atropellado en su muleta. Mató de una estocada certera suficiente para que el juez no se por qué, si el público con trabajos pidió una oreja, concediera las dos orejas. En fin, así es esto del toro.

Rey de chocolate de 580 kilos, fue el que cerró plaza, El Capea le dio las buenas noches con una larga cambiada de rodillas y verónicas muy atropelladas en los medios. Rey de cholocalte, no fue la excepción y al igual que sus hermanos embistió con fuerza al caballo. El Capea, nos invitó un quite por chicuelinas que deja ver que en futuro tendremos a un artista… pero hay que esperar a que madure. Con la muleta a pies juntos …y a correr la mano con la derecha. Su faena de muleta tuvo muchos detalles toreando al natural, sin embargo lo mas destacado fueron un par de dosantinas en redondo que hicieron que la plaza de cancún rugiera. Pinchazos y estocada que rapidamente hicieron doblar al bicho. Pedro Gutierrez Lorenzo Salió a hombros como el triunfador de la noche con dos orejas a su primero.

Felicidades a la empresa de la plaza de toros por traer espectáulos taurinos dignos y por dejarnos apreciar toda la belleza de un verdadero toro de lidia.Cuando hay un toro, toda la fiesta adquiere la seriedad que merece…poruqe? Simplemente porque esta el peligro en el aire. Si no estuviera este elemento la fiesta brava carecería de sentido estético.

Forto de archivo.

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