Se han lidiado cinco toros de Victoriano del Río, desiguales de presentación y escaso juego. Y uno de Toros de Cortés que hizo 6ª.
Juan Mora: Silencio y silencio.
J. A. Morante de la Puebla: Pitos y silencio.
Julián López El Juli: División y silencio.
Incidencias:
Los tres primeros toros fueron brindados a su Alteza Real D. Felipe de Borbón.
Juan Mora pasó a la enfermería para que le suturaran el labio superior tras recibir un golpe con la punta del pitón al entrar a matar al primero de la tarde.
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Tarde de expectación y tarde de decepción la que hemos vivido hoy en la plaza de Las Ventas en un cartel muy rematado tanto por toros como por toreros, pero cuando las cosas se tuercen desde el principio ya no hay manera de remontarla.
Juan Mora apenas pudo lucirse con el capote con el primero del festejo salvo a la salida del primer puyazo que intentó lucirse con un quite por delantales, en el que el toro siempre embistió con la cara muy alta. En la muleta fue un toro muy complicado, ya que embestía con malas formas. Comenzó la faena sometiéndolo por bajo y sacándolo mas allá de las rayas del tercio, una ves allí logró sacarles dos tandas con mucho merito y con aroma a toreo antiguo por el pitón derecho. Lo mató de una estocada entera y dos golpes de descabello.
En el cuarto vimos un duelo de quites, el primero fue de Morante al realizarlo por chicuelinas y le replico Juan Mora por delantales rematadas con una media a una mano. Lo intentó al principio de faena con ese toreo clásico y del gusto de Madrid, naturales de relajada figura y de uno en uno pero el toro pasaba con más pena que gloria, el animal termino por rajarse y Mora lo mató pronto.
Morante de la Puebla no tardo nada en estirarse a la verónica con el segundo del festejo, para recetarle tres verónicas y una media muy jaleadas por el respetable. Ya con la muleta también comenzó faena mas allá de las rayas del tercio, instrumentando tres series por el derecho, por donde el toro embestía con genio y rebrincado y algunos muletazos se vieron estropeados por algún enganchón. Por el izquierdo se alivió. Mato de una fea estocada que cayó baja.
Al quinto le saludó con una verónicas integras por el pitón derecho, luego en la muleta el toro no se prestó para nada al lucimiento y Morante no tardó en matarlo.
El Juli pechó con un toro que fue protestado de salida, que siempre salió suelto y que nunca demostró fijeza alguna. La faenas de Julián estuvo dividida claramente en dos partes, la primera el aguantar y templar a un toro que embestía de manera muy descompuesta y dando saltos al final de cada muletazo, y la segunda fue claramente cuando ya lo templó y supo meterlo en el canasto para recetarle unas grandes tandas por ambos pitones cuando nadie daba un duro por el toro, pero el poderío de la muleta de Julián no tiene limites. Falló estrepitosamente con la espada y necesito dos golpes de descabello.
Al sexto de la tarde le recetó un buen quite por verónicas a la salida del primer puyazo rematadas con una sensacional media, muy del gusto de los tendidos. En la muleta vimos a un Juli muy superior a su oponente, instrumentó una serie muy importante por el pitón derecho de seis derechazos y el de pecho, llevándolo siempre muy abajo y sometido, a partir de ahí el toro bajó su comportamiento y embestida y el trasteo deslució mucho.
Foto: las-ventas.com
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