Se lidiaron toros de Mimiahuapam, propiedad de Don Alberto Bailleres González.

Juan Antonio Adame: Palmas e Indulto
Oliver Godoy: Palmas e Indulto
Gerardo Adame: Palmas tras aviso y cornada al matar a su segundo.

Detalles:
Al inicio del festejo se entregó un reconocimiento al matador Eloy Cavazos por sus 45 años de alternativa.

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La tarde que se vivió el día de ayer en la Monumental Monterrey Lorenzo Garza marca una página más en la historia de sus 74 años, que se celebraron con esta corrida en donde por primera vez se indultó a dos ejemplares, el 4to. y 5to. de la tarde de la ganadería de Mimiahuapam.

Abrió plaza el matador Juan Antonio Adame quien con su primer toro, un precioso cárdeno alunarado de calidad, cuajó una faena variada, con la que por lo menos tenía ganadas un par de orejas, siendo mal lograda por la espada.

La corrida que marcaba un aniversario más de la Monumental tuvo un éxito rotundo en lo artístico con el indulto del cuarto de la tarde que correspondió al fino diestro regiomontano Juan Antonio Adame El Bala, un toro que llevó por nombre Bendecido con el Nº 46 y 505 Kg. en los lomos, un precioso ejemplar negro, salpicado y bragado. Inició la faena de capa con una larga farolada pegado a tablas, que de inmediato calentó a los asistentes que hicieron un cuarto de entrada, para luego incorporarse y lancear a la verónica rematando en los medios con una media verónica que empezaba a presagiar ante la nobleza y alegría del burel, lo que vendría en el resto de la faena. Adame cubrió los tres tercios de manera excelsa, en banderillas sobresalió el último par de calafia que colocó con precisión. Inició la faena de muleta en los medios con un escalofriante cambiado por la espalda, el que el toro embestió con prontitud, quedándose muy quieto y repitiendo un segundo cambiado para dar paso a una serie de derechazos con largueza y sello propio que calaron con un olé prolongado al matador regiomontano. La calidad y nobleza del toro en la embestida, permitieron que El Bala toreara por el pitón izquierdo, siendo jaleado por el público, que para ese momento ya se le había entregado al torero.
Conforme avanzaba la faena fue exprimiendole mas y mas muletazos al noble ejemplar que con bravura y codicia se tragaba la muleta del matador, al tiempo que empezaron a salir los pañuelos en el tendido solicitando el indulto, uniéndose a la petición el matador Eloy Cavazos, el Sr. Juez don Antonio Quiroga otorgó el perdón al toro. El Bala y el ganadero dieron vuelta triunfal al ruedo.

En su primero, Oliver Godoy tuvo una faena variada, despachando a su enemigo con una estocada caída y al segundo intento.

El segundo indulto de la tarde corrió por cuenta de Oliver Godoy quien alicatado por el por el rotundo triunfo de Juan Antonio Adame empezó a lidiar el quinto de la tarde de nombre Gonzalete con el Nº274 con 515Kg el toro más pesado del encierro que también fue aprovechado en su totalidad ante las embestidas pastueñas y de dulce que tenía este cromo. Sobresaliendo con bravura en el tercio de varas provocando un tumbo al picador Ricardo Gaitán “El zurdo” quien incorporando a su cabalgadura completo la suerte de varas siendo aplaudido por el público. En la faena de muleta el diestro Jalisciense destaco con tandas de derechazos con una lentitud que plasmaba su toreo elegante en toda su dimensión con las que el público premiaba con fuertes oles creciendo minuto a minuto la faena de Oliver. Poco a poco el público notando la bravura y nobleza del ejemplar empezó a solicitar el indulto el cual fue concedido por el juez con el desacuerdo con un pequeño sector de la plaza. Dando la vuelta triunfal con el ganadero ante la aprobación mayoritaria de los asistentes.

Gerardo Adame el más joven de los matadores en su primero lo toreo con mucho valor y entrega a un toro que se dejo meter mano sin embargo estoqueo a enemigo tardando en caer recibiendo un aviso.

En su segundo toro el sexto de la tarde de nombre Consejero con 490Kg salió el matador presionado por los indultos de sus alternantes entregándose en una faena que fue ovacionada por el público, cuando estaba todo listo para coronar la faena el diestro al entrar a matar con mucha verdad se quedo en la cara del toro siendo cogido aparatosamente durando segundos eternos en el aire para después ser asistido por sus compañeros y llevarlo a la enfermería con un par de cornadas, la primera en la raíz del pene de aprox. 3 cm y la segunda en el periné disecando el ano sin llegar a perforarlo.
El toro fue despachado por Juan Antonio Adame y saliendo a hombros los triunfadores de esta histórica tarde junto a Oliver Godoy y el Ganadero Alberto Bailleres

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