Sabedor de que este es uno de los seriales taurinos más importantes de Latinoamérica y con los ojos del mundo taurino puestos en él, dadas las condiciones de triunfos de los toreros nacionales e internacionales, El Juli se presentó el día de hoy en la Monumental Plaza de Toros San Marcos como si fuera su primera vez, con sed de triunfo y sin dejar nada en el tintero.
No hubo nube que causara sombra alguna en el cielo hidrocálido, y no hubo sombra alguna en las faenas del español. Con paso firme partió plaza en punto de las 6 de la tarde, y con ese mismo paso firme y decidido le salió por delante a su primer enemigo de nombre Fina Estampa y con 462 kg de peso; Un toro justo en presentación, bajito pero apretado en carnes al que Julián lanceó con verónicas, para después de varas hacer en los medios un vistoso quite por chicuelinas. Con la muleta se dobló de inicio para someter a un toro con casta, y después, con el sitio enorme que tiene en la arena, estructurar una faena con tandas intercambiadas a naturales y derechazos, siempre lento, siempre templado y siempre con una muleta planchada y baja. Una larga faena de más de 50 o 60 pases que fue coronada con una estocada trasera, que no importó para que el juez, ante la petición del respetable -que lleno el tendido de sombra e hizo casi media entrada en el cálido- otorgara 2 orejas. Durante la vuelta al ruedo pudo verse a un Juli sereno, relajado y sobre todo contento por el triunfo que había obtenido.
Ante Capitán, su segundo enemigo, un toro mejor presentado que su primero y con 539 kg., Julián tuvo nuevamente que hacer gala de su valor, siempre sereno, siempre pensante en la cara del toro y siempre lleno de técnica y de conocimiento de los terrenos en que pisaba. El toro fue más agarrado a la arena y le regateó más las embestidas, sin embargo, la muleta poderosa del español terminó por someterlo. Si bien no fue una faena de muchos pases, si fue de mucha entrega, misma que el público hidrocálido correspondió plenamente. Mató de una certera estocada que le mereció una oreja, llevándose así 3 para su estadística.
Su alternante y primer espada Fernando Ochoa lidió un lote de toros bien presentados, ambos buenos, sobresaliendo el primero, al que le dio una lidia de muchísimo torerío. Lidió siempre con la figura erguida, se mostró entregado y creativo tanto con capote como con muleta y demostró que está entrando en una etapa de madurez que puede redituarle mucho. En sus tres toros -regaló uno- hizo faenas distintas, pero llenas de solera y de pasión por el buen toreo, de creatividad, de ganas y sobre todo vistiendo su toreo de clase y de arte. Hoy, el nombre de Ochoa fue sinónimo de sabor torero. No tuvo suerte con el acero, de lo contrario seguramente estaríamos hablando del corte de al menos un par de orejas.
Octavio García El Payo cargó con lo más indeseable del encierro, sin embargo logró realizar una interesante faena en el segundo de su lote, para llevarse una merecida oreja, cortada con verdad y con valor ante un toro mansurrón al que le pudo cuajar una lidia de poder.
Al finalizar el festejo El Juli salió a hombros, al lado de un Fernando Ochoa conmovidísimo por la entrega que la afición le ha manifestado.
Para mañana 2 de mayo alternan con 6 de Santa Bárbara Ignacio Garibay, vuelve José María Manzanares y el de la tierra Joselito Adame.
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