“No han habido complicaciones con la herida, me dejaron un tubo de canalización que podrá ser retirado este jueves o viernes, dependiendo de como evolucione; si sigue drenando se queda ahí y de diez a doce días me quitarán los puntos”.

El matador Spínola sabe que de mantenerse así, podría iniciar la rehabilitación física, para lo más pronto posible ponerse nuevamente a torear.

La decisión de no torear el fin de semana de en Mérida, Yucatán es por qué el tamaño de la herida podría abrirse, creándose una infección en esa región: “Sería un hematoma primero y luego abría que abrir nuevamente y dejarlo así hasta sanar, por lo que no valía la pena y arriesgarse”.

De no presentarse problema alguno, la reaparición de Fermín Spínola podría darse en la primera quincena de diciembre.

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