Mientras a a las 13:00 horas partía plaza en Arroyo Juan Pedro; al día siguiente estaba haciendo lo propio el mayor de los hermanos, ambos hijos de Juan Pablo Llaguno con antecedentes taurino-ganaderos que van con San Mateo y Manolo González de España.

Juan Pablo hijo elevó al 66 por ciento la entrada reciente en la plaza México durante su presentación, tal y como lo hiciera a plaza llena en Fábrica María el reciente 26 de diciembre en el festín de feria y en Sevilla, al presentarse en la Maestranza apenas el 18 de julio en festejo sin caballos.
En el pintorezco coso mexiquense que prolonga la desbordante afición de Don Arturo Romero en la precisa fecha fin de año, Juan Pablo en su debut con picadores compartía cartel con el español Miguel de Pablo, Saúl Vázquez y Luis Miguel Cuéllar frente a cuatro astados de Angeles Sierra Ortega.
Ahí, en aquella población donde han actuado Julián López “El Juli” y Juan Pablo Sánchez, el chaval Llaguno triunfó al cortar la oreja de “Contador”, al proyectar el toreo que trae consigo, interno y profundo que sólamente busca una salida para exteriorarlo intensamente, fiel a su personalidad.

Así saboreando el triunfo se fue a España, sin padre y hermano, y en cuanto fue anunciado en Sevilla asombró a los andaluces que acuden a la plaza- catedral como cada llamado a misa, fieles al fin para penetrar en calor, dulzor y sabor de lo que el oval ruedo emane.
Juan Pablo impactó. Es un González, es un Llaguno; es un torero, en ciernes, pero apunta al cante. Ese sabor especial para pronunciar palabras en la Real sólamente se dejan escuchar cuando el “speach” dice más allá de lo que la liturgia refleja año con año.

Aquí mientras tanto Xajay está celebrando en Oro sus primeros 50 años de pasión por la cría de ganado desde que la adquirió Don Juan Sordo y, en entusiasmo su desaparecido hijo José Juan en 1963. Fue entonces cuando la administración de Jaime Alvarez prolongó el gusto criador.
Jaime, administrador de las generaciones con la actual de Javier Sordo Madaleno, fincaron en la bravura el concepto Xajay, con las bases mexicanas de Javier Garfias y españolas, en los múltiples viajes a las Ferias de Sevilla para adquirir sangre brava española.

Está a punto de alcanzar los 14 años de edad y ya Juan Pedro Llaguno se ha convertido en todo un espectáculo de la plaza Arroyo, donde se desparpaja por completo al dar rienda suelta a sus inquietudes, superando en grande balbuceos de hace tres años al presentarse la dupla Llaguno en Zacatecas.

El hermano menor trae consigo toda una descarga emocional contagiadora que eleva desde la arena hasta la última grada en su afán de dominio sobre el eral que le echen; un ruedo es el mejor escenario para proyectar sus torileras ansias cuando está apenas dando sus primeros pasos.

Juan Pablo-Xajay están en boca de todos por el poder de trasmisión ejercido el anterior domingo en la plaza México, antecedido horas antes cuando Juan Pedro se enredaba con un eral de Rodolfo “Chacho” Vázquez y, al igual, se habla de ellos.

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