Y nuevamente el aderezo en la plaza México lo ha puesto el subalterno Juan Ramón Saldaña en actuación completa, premiada con salida al tercio.
Así ni el frío se ha sentido, mucho menos la lluvia leve durante la lidia del quinto astado. Salvo la ovación otorgada a Juan Pedro Moreno, hubo avisos para Luis Miguel Pérez, el portugués Paco Velasques y Fabían Ruíz.
Los remates con capote, al recibo y quite, del novillero hispano si que tienen pinturería, sobre todo al plegar dobleces telares: Largas de rodillas, Verónicas rítmicas y la suelta de punta, de inicio; luego Zapopinas y la envolvente Media Verónica.
Y si a ello agregamos el manejo en la capa de Saldaña para poner en suerte, surge el complemento. Juego de brazos para colocar al burel a sus compañeros en banderillas, a la vez que mostraba al novillero el largo recorrido de “Audaz”, provocando una agradable identificación con el público, tras puyazo de Rodolfo Acosta, a brazo lesionado.
Pues también en las culminaciones de serie, De Pablo usó el pincel al torear sobre pitón derecho: los De pecho, Trincherilla al desdén, Cambio de mano y al final, en línea recta. De ahí que tras una entera en la cruz le otorgaran la oreja.
Luis Ignacio cuajó a “Don Luis” en una faena de acompañamiento. Aun sin humillar el cuarto de la tarde, le supo dar el complemento a cada muletazo lo mismo por derecha que a lado contrario. Es el cuerpo el que otorga el espacio que no alcanza la embestida.
Y Escobedo al intuirlo penetra en el ritmo armoniosamente, primero al Natural y posteriormente sobre lado derecho conforma el círculo. Puso la música para que unos 700 espectadores corearan el Olé conformando un gran ambiente. Pinchazo arriba y fulminante entera decretaron la premiación de oreja.
Dos intercalados Naturales han sobresalido en la faena de Juan Pedro Moreno ante el claro lado izquierdo ofrecido por “Ingeniero”, como también el espadazo a un tiempo para recibir una sonora ovación al despachar al tercero en el orden.
Abrió Luis Miguel Pérez frente al buen soso Amigo. El exceso de toques y meterse constantemente en el terreno del toro inclinaron la balanza en favor de Autrique en cuanto vino el aviso por agotar tiempo de faena. Madia caída y la ovación se la llevó el novillo.
Paco el de Portugal tuvo en favor ambiental los cuarteos de Saldaña agradecidos en el tercio, además del lado derecho de “Mexicano” logrando emotivas series, pero en cuanto tomó la espada, a Topa carnero señaló seis pinchazos llevándose algunos puntazos y la sonorización de dos avisos.
Crudo quedó “Brujo” al cerrar plaza y entre arreones constantes Fabián Ruíz hijo aguantó leña para lograr Naturales, tras el quite de Oro. En uno de ellos el toro se lo echó a los lomos, pero el carácter torero lo sacó a flote. Escuchó un aviso tiempo de faena y uno más por tres viajes con la espada.
Los herederos de Autrique recibieron de las porras el reconocimiento ganadero al desaparecido criador de reses bravas al inicio. Y al final, del público por el completo encierro, del que sacaron provecho De Pablo, Luis Ignacio Escobedo y el subalterno Juan Ramón Saldaña.
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