La mínima condición del lote de Morante de la Puebla muestra la perfecta condición del público de La México que vive del tópico y que despide cariñosamente a “El Pana” en tarde más que de adiós de finiquito.
Suena previo al Paseillo la jota aragonesa “La Madre del Cordero” que con ese preludio, el floreado canto y la regia despedida, con la armonía de hermosura construida, reviste lo que a la tarde anuncia, importancia y grandeza.
El toreo lo es.
Pero la renuncia de diferentes fundamentos taurinos reducen la esperada combinación torera a la acostumbrada queja, sin toros no hay Fiesta.
Eso ocurre con el lote de Morante. Toro por fuera, muy serio, el más de la corrida, alto y ofensivo por delante, su primero. Pero, con tan solo ofrecer toda naturalidad en el cite natural con el capote, la cabeza se va a las nubes, la cara distrae, su embestida decrece y aumenta en defectos.
Si sumamos la falta de casta, la cosa tiene poco futuro. Por ello abrevia, aun tragando en los derechazos. Pero eso ni siquiera agradece el toro. Notoria división.
Para entonces, la corrida ha brindado un momento de esperanza, con el serio y bien cortado primero, tan noble que hace a El Pana buscar sus propios pasos. Vistiendo la tinta seda con el oro bordado. Hay un momento, tras encontrar poco con el capote y picar extendidamente, en que se impone e inaugura su faena toreramente por arriba, ganando pasos alternadamente para cruzar las rayas del tercio.
Y rematar en los medios, toque previo a pitón contrario, con trincherazo de pleno aroma.
Pero nada más.
Las nieves del tiempo son implacables con Rodolfo Rodríguez que aun siendo ideal para su toreo el paso cansino del toro, el aguante no llega y así se va la faena, entre anécdota y dudas, aviso en tiempo corto, con un toro que se esfuma y que es aplaudido en el arrastre. La situación no cambia del todo con el feo, horrible, cuarto.
Pero cierto es que “El Pana” encuentra una tanda, breve, cuatro derechazos a compás abierto, de hombro recostado donde aparece el oro declinante de su toreo. Y el finiquito despide a Rodolfo a quien, quizá, hayamos visto por última vez en La México de cuyas páginas pertenece en tinta indeleble.
En pleno ambiente contrario al suceso, al acontecimiento, Joselito Adame trae consigo un rumor de triunfo, de pleno.
Twitter: @CaballoNegroII.
RESUMEN DEL FESTEJO.
Plaza México. Temporada Grande 2013-2014. Domingo, Enero 26 de 2014. Décima Quinta de Derecho de Apartado. Media Plaza en tarde fría con terrible viento a partir del quinto.
7 Toros, 6 de Villa Carmela (Divisa Negro, Amarillo y Rojo) Inutilizado el tercero tras deceparse en el burladero de la Contraporra. Desiguales de presencia, protestado el quinto, destragado, estrecho y zancudo. Destaca el serio primero por su nobleza y fijeza. Sin casta segundo y quinto. Débiles igualmente en lo general. Y 1 de Montecristo (Divisa Obispo, Verde y Oro) lidiado como sobrero que sustituye al tercero titular. Bien hecho y degollado con emoción en la embestida desde salida pero que a partir de banderillas, donde se duele, no termina por redondear su juego. Bueno por el lado derecho, acaba rajado en tablas y pegando patadas.
El lidiado en tercer turno es homenajeado benévolamente con el Arrastre Lento.
Rodolfo Rodríguez El Pana (Burdeos y Oro) División tras aviso y Palmas. Morante de la Puebla (Botella y Oro) Silencio y División de Opiniones. Joselito Adame (Mercurio y Oro) Silencio y Silencio.
Destaca a caballo Mauro Prado al picar al tercero, así como el banderillero Héctor Rojas que saluda en el sexto.
[pagewrap=compartir.htm]