La salida a hombros avaló una gran faena que inició montando a Aquiles, con el que colocó dos rejones de castigo a un gran novillo de la ganadería D´Guadiana, llamado “Cervecero” que recibió arrastre lento.
Sebastián templó al astado a lo largo de su inspirada labor. Hizo del caballo Gallito, un pilar importante que le permitió torear de costado con extraordinaria templanza para clavar las banderillas de frente y para luego ejecutar impresionantes quiebros. Además con Neptuno tuvo una impecable actuación. Se repitieron los pasajes artísticos con Magistral. Cerró su labor con Duende para ejecutar un estupendo rejón de muerte. El juez le concedió dos orejas al rejoneador potosino y arrastre lento al astado.
Ficha:
Ante un lleno, se ha lidiado un novillo de D’Guadiana que resultó bueno y con recorrido, además cuatro de Espíritu Santo, que han salido complicados y de escaso recorrido.
Sebastián Torre: dos orejas.
Jorge Sotelo: Oreja y ovación.
Antonio Romero: Ovación y palmas.
[pagewrap=compartir.htm]