Dentro de los invitados se encontraba el matador Guillermo Capetillo quien también lidió una becerra deleitando a todos los presentes.

Alfredo se enfrentó a un buen novillo con el que se acomodó y dejó ver que lo que bien se aprende nunca se olvida, tanto con capote y muleta disfrutó al máximo arrancando los olés de los invitados que asistieron en gran número, rubricó y cortó dos orejas y rabo.

Acto seguido se ofreció una comida en la que no faltó el tradicional mariachi y un emotivo audiovisual.

Enhorabuena al matador Alfredo Gómez El Brillante y esperamos nos dure otros 60 años.

[pagewrap=compartir.htm]