…por lo que de una vez soltaremos el toro buscando algo relevante por lo cual brindar y como en esto cada quien lo hace a su manera, desde aquí lo haremos tintineando los cristales no de las copas sino de las gafas porque lo único claro que veo es brindar por esas festividades que un hombre legendario llamado Silverio Pérez nos puso en bandeja este año en el que cumplió cien años de su natalicio.
A Doña Silvia Pérez en su calidad de heredera de la dinastía, principalmente se le debe que hayan caminado los actos y también hay que decirlo, no todos cristalizaron como lo fue el de la emisión de un timbre postal, la cual no se logró dado que Correos de México pidió cientos de miles de pesos por poner la imagen del ídolo nacional en un sello ¡Cuánta falta de sensibilidad!, en cambio La Lotería Nacional echó pa’ lante con la emisión de un billete que por millones expandió la imagen de ‘El Faraón’ rematado con un sorteo mayor, y no podía faltar la Plaza de Cinco Villas que se puso guapa un par de veces.
El lado oscuro se dio en la parte taurina que se quedó mocha cuando se debió de haber celebrado en la Plaza México una corrida extraordinaria exprofeso con la participación de primerísimas figuras, que por su forma de interpretar el toreo nos subrayaran la intemporalidad del maestro texcocano a través de los años, el cartel era factible pues nombres ahí estaban disponibles; Rodolfo Rodríguez ‘El Pana’, ‘Jerónimo’, Enrique Ponce, Morante de la Puebla, pinturería, mexicanidad, arte y pellizco, elementos que reunió el ‘Diamante del redondel’ y que cada torero mencionado pudo aportar, otro acto que esperemos vaya en evolución por parte de la Delegación Benito Juárez es el de otorgarle el nombre de Silverio Pérez ya sea a la calle de Maximino Ávila Camacho o a la de Atlanta, el Sistema Colectivo Metro no termino de subirse al vagón por una razón comprensible la del vandalismo que los anarquistas de la cultura, están ejerciendo en contra de la fiesta, se taparon las porras y las peñas pomadosas, tal vez por ignorar quien fue ‘El Monarca’ (salvo la importante), desde aquí le dejo a quienes vayan a tomar la estafeta en los próximos años dos ideas que se pueden cristalizar, una es la de la figura del ‘Diamante del redondel’ en el Museo de Cera de la Ciudad de México y la otra si la familia lo juzga prudente sería el trasladar las cenizas del hombre ejemplar a la Rotonda de los Ciudadanos Ilustres.
Los logros ahí están, como el haber declarado este 2015 el año del maestro por parte de la Asociación Nacional de Matadores, la Ciudad Deportiva Silverio Pérez en Texcoco, las placas que se colocaron en donde estuvo el Torero de la Condesa y otra en la Plaza México solventadas una por la familia y la otra por la Peña ‘Los de Armillita’, Garza y Silverio’. Se logró que viera la luz el libro conmemorativo ‘Silverio nos une… ¡Ole!’ el cual ya está en las bibliotecas de las plazas de Las Ventas de Madrid como de la Maestranza en Sevilla y va en camino a Bellas Artes.
Y permítaseme entregar mi gratitud a Doña Silvia Pérez & familia, al gobierno y legisladores texcocanos, al matador Francisco Doddoli, a Don Jorge Anciola Echavarría, a Doña Laura Lutzow Torres, a los pintores Francisco Álvarez, José Luis Calzada y Ricardo Guevara, a Don Javier Jiménez Espriú, a los hermanos Fernando y Luis Marco Sirvent, a Doña Lucero Domínguez Cobián, a Don Alberto Bailléres, a la familia Cosío, a Guillermo Ordoñez y a todos quienes le pusieron Magia a este año del centenario al que hoy desde aquí le damos el cerrojazo, como desde aquí le dimos el banderazo.
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