Muchos obstáculos tuvieron que sortear e incluso sufrir represalias, sin embargo con el amor y convicción por la fiesta brava pugnaron por la dignificación para el subalterno, resurgiendo airosos a tal proyecto que se plantearon, hasta culminar en tener su propia casa. No importo tocar puertas, convencer a la gente de que era necesario dar ese paso, para obtener respeto dentro y fuera del ruedo así como en el desempeño del ejercicio de tan noble oficio picar y banderillear toros de lidia, para que al término de dicha carrera aspirar a un retiro digno.

Han transcurrido 79 años de ese histórico y trascendental suceso, en el cual ha habido grandes dirigentes y representantes de esta querida agrupación, así como excelentes profesionales del oficio.
En todo ese tiempo se ha lidiado con toda clase de problemas y vicisitudes que con voluntad y deseo de defender los derechos adquiridos, esta honorable agrupación ha salido airosa.

En su momento con la convicción, el amor, la entrega y respeto a esta profesión que nos ha dado todo, hemos consolidado gran parte de nuestros anhelos profesionales y de grupo, a grado tal que se ha logrado consolidar y forjar un patrimonio y un sistema social interno digno de esta agrupación de la que me honro en pertenecer.

Sin embargo veo con tristeza que no todo es miel sobre hojuelas ya que de un tiempo a la fecha ha sido menoscabado tal patrimonio, ya no se goza de salud financiera así como pisoteado nuestro sistema social interno del que en un tiempo nos vanagloriábamos y era ejemplo para otras agrupaciones sociales.

Grandes profesionales ha dado esta casa y que han puesto muy en alto el nombre de nuestra agrupación, tanto en territorio nacional como en el extranjero.

Hoy celebramos un aniversario más, ¿yo me pregunto? ¿Que celebramos?, de 10 años al día de hoy, la falta de entrega y amor por la agrupación, así como la carencia de visión y capacidad para administrar nuestro patrimonio, debido tal vez a la voracidad e ignorancia de malos elementos, han arrastrado por ese espacio de tiempo por sus malos manejos, que literalmente están a punto de enterrar a nuestra agrupación, sino es que ya lo han hecho, además de menguar las arcas.

Veo con desesperanza la indiferencia, el desinterés y apatía de los directivos, así como la indolencia de todos nosotros para exigir nos rindan cuentas claras, que nos mencionen en estos 10 años que logros se han obtenido, que nos convenzan de ello.

Desgraciadamente veo, que estamos peor, que incluso de antes de que se fundara esta h. Agrupación, advierto con tristeza y profundo pesar, una fila interminable de socios que durante toda su vida profesional, cotizaron para poder gozar de un retiro digno, y que en este momento presas de la incertidumbre estén sin poder llevarse lo que con todo derecho merecen.

Uno de los objetivos por lo que fue creada esta h. Agrupación, fue precisamente el poder tener al término de una vida profesional dedicada al toro una tranquilidad como lo es el fondo de retiro, sin embargo tal parece que los enemigos a los que se enfrentaron El Chato Guzmán y Saturnino Bolio siguen presentes y lo triste es que ya los tenemos dentro de nuestra casa, y no hacemos nada para corregir tal desvergüenza y enderezar los destinos de nuestra querida unión.

Que este aniversario sea para todos los que formamos parte de esta h. Agrupación, no solo de fiesta, sino de reflexión, que despertemos de nuestro letargo, y enfrentemos con valor como esos socios fundadores la deshonestidad que se ha apoderado de nuestra agrupación, y definamos con hombría lo que queremos para nuestra querida agrupación en el presente y para el futuro.

Convoco a las nuevas generaciones que han decidido abrazar esta honrosa profesión de que en verdad sientan respeto y cariño a esta casa y agrupación y en un día no muy lejano se sientan orgullosos de pertenecer a ello como yo lo estoy a pesar de las adversidades.

Por ultimo quiero agregar que muchos estarán de acuerdo con lo manifestado, así como quien no lo estará a ambos conmino a que lo manifiesten, y si alguien se siente aludido, y lacero susceptibilidades, tenga el valor y me diga lo contrario, en este mismo medio. Soy consciente de mis actos y las repercusiones que este pensamiento me puede acarrear, pues ya lo he vivido por expresar mi inconformidad, y manifestar la verdad pues injustamente no se me permitió estar en la última asamblea, circunstancia a la que doy seguimiento por la vial legal, con estricto apego a los estatutos y la ley federal del trabajo.

Al externar mis pensamientos lo hago con profundo respeto a la organización de la que honrosamente soy miembro y he tratado de dar lo mejor de mí, tanto en cosos nacionales, como en el extranjero.

Unión, valor y fuerza

Juan Alfonso Tapia Rivera
Banderillero de toros

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