Todo sucedió cuando el torero capitalino le pegaba un derechazo a su enemigo, éste lo prendió del muslo, dejándole una cornada de tres trayectorias, una de 25 y dos de 10 centímetros. Aún así con vergüenza torera no sólo mató a su enemigo que le propició la cornada sino que salió a completar la lidia del segundo de su lote.

La madrugada de este domingo fue intervenido por el Dr. Rafael Vázquez Bayod. Afortunadamente Christian se encuentra mejor, recuperándose de las heridas.

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