El evento se desarrolló en el Centro Cultural Metropolitano, centro histórico de Quito.

Con las butacas casi llenas comenzó la ceremonia. El periodista taurino Fabricio Guerra emitió el discurso de bienvenida. Su mensaje fue claro: aparte de mantener vivos a los festejos taurinos, las Jornadas Culturales también tienen como objetivo difundir toda actividad expresiva: “Hay que ser capaces de apuntalar las interpretaciones artísticas que tienen como punto de partida los toros”, afirmó.

El encargado de pronunciar las actividades para los tres días de festejos fue el Presidente de la Unión de toreros del Ecuador, Milton Calahorrano. Según comentó, este año hay un cambio de horario para que los aficionados de las demás provincias puedan llegar y regresar sin ningún tipo de restricción y contratiempo.

El único día que mantiene el horario nocturno a las 18 horas es el festejo de inicio, estipulado para el 19 de agosto. El cartel de apertura estará a cargo por los novilleros nacionales Paúl Játiva y David Yánez. Además, toreará un doblete extranjero: el peruano Andrés Roca Rey y el colombiano Daniel Garzón. La novillada será sin picadores.

Para el sábado 20 de agosto, la novillada será con caballos. Los encargados de pisar el ruedo serán los nacionales José del Río, Hernán E. Tapia, Martín Tobar y Gabriel Cevallos. El festejo esta revisto para las doce del medio día.

Por último, cuatro matadores ecuatorianos cerrarán la tercera edición de las jornadas culturales. También, a las doce del medio día, se lidiaran cuatro novillos para los matadores Diego Rivas, Juan Francisco Hinojosa, El Lojano y Curro Rodríguez.

La actividad taurina no es la única expresión artistica que se apreciará en la Plaza de Toros Belmonte, en el centro de la ciudad. Además, alrededor de 30 pintores y 140 artesanos expondrán sus obras. El show ecuestre “sueño andaluz”, varias agrupaciones de danza nacional como el grupo de valet folclórico de la Universidad técnica del Cotopaxi y cientos de sorpresas más completan el cronograma de actividades.

Al igual que otros años, todavía existe la restricción de ingreso a menores de 12 años de edad. “Los niños que se acercan a las plazas de toros salen llorando, pero por que no pueden entrar “, aseguró Calahorrano con referencia a esta ley que, según él, mata la ilusión de los chavales.

Además, desde esta edición de las Jornadas Culturales se adoptará la ley establecida en la Consulta Popular con respecto a la prohibición de matar animales en escenarios públicos. Es decir, se excluye la suerte suprema.