Fue una lástima que el deslucido y complicado sexto no le diera opciones mínimas para redondear la tarde. Con cerca de media entrada cubierta, se han lidiado seis astados de la ganadería Toros de Mollalta, de pura procedencia de Marqués de Domecq.

Juan Bautista: Silencio y palmas
Iván Fandiño: Oreja y oreja
Diego Silveti: Oreja y ovación.

Aunque sólo pudo pasear un trofeo en la tarde de hoy, Diego Silveti ha caído muy bien entre la afición manchega, pues la labor al tercer toro de la tarde brilló desde que el mexicano hizo uso del capote. Muy bien a la verónica y en un apretado quite por gaoneras, la afición respondió con fuerza a lo que Silveti le hizo al toro con la tela rosa. Comenzó la faena de muleta con la que mantuvo también el interés, pues a la templanza y los muletazos clásicos, Diego intercaló variedad, lo que le dio más consistencia a su labor. El toro fue noble, aunque en ocasiones le costó ir hasta el final de la muleta, lo que suplió Silveti con recursos y capacidad. Lo mató de una buena estocada y paseó la oreja. Como ya queda dicho, el toro que lidió en sexto lugar no le dio facilidades para rematar la tarde y sumar una nueva puerta grande, tal y como ha venido haciendo en las últimas corridas. A pesar de ello, Silveti estuvo muy valiente y decidido con un toro serio, reservón y muy complicado. Le metió la mano en otra buena estocada y tuvo que utilizar una vez el descabello para despedirse de la plaza entre una unánime ovación.

El que sí abrió la puerta grande, después de dos buenas faena que le valieron una oreja en cada toro, fue Iván Fandiño, demostrando así el gran momento que atraviesa y el que viene demostrando en todas las plazas a lo largo y ancho de la temporada. El que se marchó de vacío fue el francés Juan Bautista con dos toros de pocas opciones. Fue silenciado en el que abrió plaza y aplaudido en el cuarto.

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