Por lo general esto sucede en el momento que el matador se decide a ejecutar la suerte suprema. El presidente de la plaza es quien puede conceder el perdón, luego, el toro será curado y regresará al campo para transmitir sus genes a una nueva generación.

El astado debe cumplir con ciertas condiciones como bravura, trapío, nobleza, fijeza, recorrido etc.

En estos días el indulto está a la orden del día en las plazas de toros y de boca en boca entre los aficionados. Vemos que en nuestros cosos taurinos le perdonan la vida a bureles que crean grandes discusiones y polémicas entre los que nos hacemos llamar amantes de la fiesta.

Esta premiación al ganadero generalmente inicia con división de opiniones entre los aficionados, ya que algunas veces nos dejamos llevar por la pasion de una gran faena, pero, del otro lado de este cortometraje de 15 minutos, hermoso por la algarabía de un público emocionado y exaltado por unos 20 o 30 muletazos de suma perfección, existen aquellos que no están de acuerdo con las decisiones tomadas por los presidentes de plaza, generando así, la división de opiniones que dan entrada al dramatismo dentro de la fiesta brava.

Es elemental conocer las condiciones y características de un toro para que merezca salir vivo de la plaza y morir en la dehesa padreando.

Sin criticar, desmejorar, estar de acuerdo o apoyar a esas comisiones taurinas que han otorgado este máximo trofeo, es vital profundizar el eje conceptual de lo que acá plantemos:

• Un toro bravo o de lidia deber de tener un excelente trapío, que son los rasgos externos del animal, la morfología para ser semental debe reunir características en cuanto a presencia, tamaño, peso, buena conformación del tronco, extremidades, cabeza, cuello y la cornamenta .

• El bovino en la lidia debe demostrar bravura en el tercio de pica y pelea con codicia ante la cabalgadura. Definimos la bravura de un animal como; la capacidad que tenga un toro hasta la muerte, que haga la lucha con mucha entrega, sin mostrar fatiga, que vaya a la cabalgadura por segunda ocasión sin dudarlo, como se dice en el argot taurino “que meta los riñones”. Es lo que le podemos llamar el cite, acometer y acudir, que no haya cabeceado, que no proteste la vara y todo esto si el picador no le está tapando la salida.

• Un punto muy importante es la fijeza del animal, que exista una atención visual hacia donde se le esté citando, que embista a los vuelos del capote o la muleta armónicamente sin movimientos que desafinen, el galopar que tiene debe ser ágil y veloz con claridad y franqueza.

• Que humille en sus embestidas y que se entregue ante los vuelos de la tela, y claro está, que tenga mucho tranco, ósea que tenga mucha duración en la muleta.

• El toro bravo no se cansa de embestir y es donde entra la nobleza del animal; Se define nobleza a la cualidad que tiene el toro de no desarrollar sentido o peligro para el lidiador, que no tenga malas intenciones y que vaya a la muleta sin descomponer la faena.

• En el tercio de muleta el burel debe tener una embestida muy armónica,el toro debe ser repetitivo en cada muletazo y aguantar una gran cantidad de acometidas citadas por el lidiador, las arrancadas deben ser con mucha armonía ritmo y temple.

• Al final de la lidia se deben observar muy bien los movimientos del toro, que no búsque la querencia; se define como querencia al terreno aproximado donde el animal salió al ruedo, ya que allí se siente con más poder, no debe buscar irse hacia las tablas y si terminar peleando muletazo a muletazo en los medios del ruedo.

Un toro bravo que reúna estas características fácilmente puede ser indultado, algo beneficioso para el ganadero. Esto es una decisión de la comisión taurina por la petición del público, en el momento de algarabía y triunfo del torero y animal. Se analizan los ya mencionados factores, sí el toro lo merece es elemental concederle el perdón de vida, y así, ir perfeccionado el campo bravo, de lo contrario, es atrasar la cabaña brava.

El verdadero indulto es un premio al ganadero por años de selección entre vacas y sementales, y por perfeccionar la sangre; es por ello la importancia de lo que es en realidad este máximo triunfo en una plaza de toros.

El público es libre de solicitarlo, pero la presidencia de un festejo debe tener el poder o la virtud y la última palabra para dar un premio cuando es merecido. Es por medio de la reata del animal que el ganadero decidirá como éste va a padrear a sus dehesas, debe investigar la importancia de un toro indultado, ya que es el futuro de una ganadería como padre para sus próximos triunfos. La perfección de la cabaña brava es uno de los puntos vitales para la calidad y duración de la tauromaquia en un país.

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