El percance sucedió en la faena de muleta, y es que desde el capote el novillo se mostró pronto y con la cabeza suelta, condición que no corrigió con el par de puyazos que recibió, y cuando parecía que Jaime se había hecho de sus picosas embestidas, luego de tres tandas, llevándolo bien toreado, enseñándole a embestir de largo y aguantándole demás, en la siguiente tanda, después de avisarle por el pitón derecho, le echó mano pegándole una voltereta muy brusca quedando a su merced, resultando un golpe en la cabeza que le dejó semi noqueado, para posteriormente propinarle varetazo en el rostro muy cerca del ojo izquierdo que le provocó una importante abertura, que a la postre se supo fue de 5 centímetros en línea horizontal y dos de profundidad, siendo atendido por un médico particular de Apizaco que suturó la herida y luego de valorar las radiografías que le fueron tomadas, descartó lesión craneal.

Aunque le fue prescrito el abstenerse de practicar entrenamiento físico por una semana, Jaime continuó hoy con un ensayo ligero de toreo de salón en el rancho El Cristo, bajo las órdenes de su apoderado y director artístico Ernesto Belmont, para iniciar con la eliminación de las secuelas psicológicas que dejan los percances de este tipo y aunque tiene prescritos medicamentos para el dolor, así como para la inflamación y asepsia en la zona de la herida, podrá hacer su vida normal con el debido cuidado que se debe tener en los puntos de sutura, hasta en tanto se los retiren el fin de semana.

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