Me atrevo señalar,incluyéndome por sentido mayestático, a nuestros taurinos ufanados – sin haber logrado méritos – de ser “empresarios taurinos“.
Voces silenciosas ante el escándalo de los ataques a la fiesta.
Señalo a nuestros matadores de toros, trenzados en una querella se lavanderas. De espaldas a una lucha que ni les va ni les viene, porque no tienen ni rango ni parte en el conflicto.
También meto en el canasto a los ganaderos venezolanos, incapaces de cubrir con su producción de más de 30 años, las demandas de la temporada nacional.
Ganaderos que a pesar de tan penosa realidad, genuflexos reclaman como plañideras amparo y protección, a un régimen que no tiene en el programa de su revolución a la Fiesta de los Toros. Lloriqueos para ser incluidos en las ferias nacionales, cuando se les demuestra en el curso normal de la campaña que no tienen toros. ni bien presentados, ni en cantidad para suplir la demanda.
El mundo conoce la situación de Bogotá, y la situación de su plaza de toros. Tiene el universo taurino conocimiento de la lucha de los ecuatorianos en Quito, contra el poder del Estado en defensa de los toros. Recibimos noticias de la permanente lucha que en México desplegaron toreros, ganaderos, aficionados y políticos afectos a la causa taurina.
España ha sido ejemplo permanente y militante en el conflicto, y sus figuras del toreo han dado ejemplo a nuestros coletas de cómo defender con dignidad la profesión fuera del ruedo, ya que entre barreras el toro en puntas y con edad que se lidia en España se encarga del ejemplo digno del ejercicio de la profesión.
Ciudades de España, Francia y Portugal, que como las de México, Colombia, el Perú y Colombia defienden sus plazas, tradiciones y costumbres.
En Venezuela perdimos a Caracas, Puerto Cabello, Margarita y Barquisimeto y ninguna de las protestas llegó de ninguno de los gremios profesionales. Todo llega, valiente y decidido de hombres y mujeres que defienden sus derechos constitucionales, a espaldas de la voz y protesta de toreros, empresarios y ganaderos.
Mi muy apreciado compañero,“y sin embargo amigo”, Guillermo Rodríguez de Radio Caracol, Bogotá, publica la réplica del empresario de la Santamaría, don Felipe Negret, a la Secretaria de Cultura Clarissa Ruiz por sus “apreciaciones que riñen con la verdad sobre el fallo que la Corte Constitucional tomará en los próximos días con relación a una tutela presentada por la empresa”
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