La gente te quiere, en cada presentación les demuestras tu toreo y el gran rodaje que traes
– Yo creo que al final, con tanta entrega, con tanto cariño del público, lo que uno hace es fácil, porque te provocan, te hacen entregarte y de alguna manera te estimulan y así va uno en caballo ganado.
Hoy es una tarde complicada, de aquí te vas a Pachuca.
– Así es, un doblete, pues por intentar complacer a los dos públicos, no había más fechas para darles, los dos hablaron con mucho tiempo y que bueno que se pudo de esta manera rematar a las dos aficiones, uno por la mañana y otro por la tarde.
¿La cuadra que traes aquí en Xalostoc es la misma que llevas a Pachuca?.
– La misma, porque es algo que no hago desde hace muchos años y no me gusta dividir la cuadra, porque todo el mundo tiene derecho a ver las grandes estrellas de mi cuadra y quiero que lleguen a todos los sitios que yo llegue.
Con qué impresión te vas de la gente de Xalostoc.
– Primero me voy con la entrega, con la pasión y segundo con un público que sabe muchísimo, veo que es un público que sabe todo lo que se le hace al toro.”
¿Cómo te sientes, ya que el día de ayer sufriste una fractura en Oaxaca?
– Pues uno quiere hacer las cosas, pero la verdad me está costando mucho trabajo estar aquí, no digo que la gente no lo entienda o no lo sepa, pero la verdad hay que echarle mucha raza, fue una fractura con exposición del hueso.
Finalmente con tu segundo toro te echas al público en la bolsa.
– La verdad sí, no sabes… el día de ayer traía el dedo en forma de siete y el doctor me dijo que ni loco podía torear hoy, y mira… es un gran esfuerzo y gracias a Dios escuchó mi rezo, porque mi primer toro dejó mucho que desear porque no podía agarrar la muleta, le pedí permiso al doctor para quitarme la férula para poder agarrarla bien, me porté un poquito mal con el doctor, pero me porté bien con la gente”.
– Gracias a Dios logré cuajar al toro, con el capote le pegue un quite muy bonito por calecerinas y luego unos péndulos de mucho mérito al empezar mi faena.
Paola, te llevas dos merecidas orejeas.
– Con muchísimo gusto, porque la gente de aquí es muy taurina y pues qué bueno que sean así para que traigan a los niños y también se hagan taurinos”.
Pudiste entender a tu novillo y le pudiste hacer una buena faena.
– Aunque para mí fue un poco difícil, pero ahí vamos echándole muchas ganas y preparándome más.
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