En un concurso de ganaderías, se despacharon cuatro novillos bien presentados, pero complicados en comportamiento, procedentes de Juan Salvador, Los Ébanos, El Garambullo y Joaquín Aguilar.

Juan Pedro Llaguno quien inauguró el festejo con un eral que no le puso las cosas fáciles, pero la gran pericia de este todavía niño, le hizo verse solvente y resolvió con facilidad las complicaciones que le presentó el novillito. Dejó ver su gran calidad como torero fino y artista con unas verónicas ajustadas y sentidas, muletazos de gran calidad y detalles desdeñosos que hablan de su gran sentido en el ruedo. Puso banderillas con gran lucimiento y variedad, toreando a cuerpo limpio, lo que hizo que el público entrara pronto en calor.

Mirafuentes de Anda se topó con un deslucido novillo de Juan Salvador, que demostró mansedumbre y era muy tardo para arrancar las pocas embestidas que le regaló al joven del D.F.
Sin duda el mas experto del cartel, demostró su oficio y logró sacarle muletazos a base de mucha cabeza, para después matarlo de un solo intento y ser llamado a saludar en el tercio.

El novillo de Los Ebanos saltó al ruedo para poner a prueba al joven de Tenancingo; Héctor de Ávila tuvo que lidiar con un novillo brusco, que desarrollaba sentido y que nunca dejó acoplarse al de blanco y azabache. Con el capote se dejó ver con un quite por las afueras, y con la muleta trató de extraerle muletazos, que siempre terminaban descompuestos por la forma en la que finalizaba el de Los Ébanos con la cabeza arriba, derrotando de mala forma.
Sin duda un gran esfuerzo el de Héctor, quien por afición no para, aunque todavía se le nota un poco inexperto. falló en 3 ocasiones con el acero para acertar un cuarto intento con efectos inmediatos, que le valieron la salida al tercio.

Rodrigo Sebastián, quien fue el máximo triunfador virtual del serial al cortar un par de apéndices en sus anteriores actuacione, nos mostró nuevamente sus grandes cualidades de torero que posee.
Con un espeluznante valor se metió casi desde el principio de la faena entre los pitones del novillo de “El Garambullo”, que demostró su falta de casta y de movilidad; Sin que el novillo le diera muchas opciones, el torero hizo una faena de cercanías, sacando pases de donde no los había y exponiendo mucho. Con el capote, le regalo al respetable unas bellas verónicas que fueron coreadas fuertemente. Desafortunadamente la toledana le falló en esta ocasión y solo consiguió una mas que merecida salida al tercio.

El novillo que mas ayudó fue el de Joaquín Aguilar, que sin llegar a ser bueno, dejó estar a gusto a un verde Francisco Martínez quien cuenta con un gran corazón de torero, pero le falta mucha técnica y conocimiento. Francisco hizo cosas alegres e interesantes que no pudo completar por su falta de rodaje; los de San Miguel pronto le agradecieron su magnifica actitud y entrega, pero triste mente escuchó dos avisos por no poder matar pronto a su novillo. Al final del festejo dio una vuelta al ruedo a petición de la porra familiar pero sin el apoyo total del público.

Los encargados de premiar al novillero triunfador y al mejor novillo de la noche, tomaron la decisión de no nombrar triunfadores, ya que en ninguno de los casos, al no cortarse orejas, se podría premiar equitativamente, quedando los premios de “Allende” en espera de quien se los lleve el próximo año.

Ficha:
San Miguel de Allende, Plaza de toros “Oriente”, noche agradable con casi media plaza de aforo
Novillada de triunfadores

Mirafuentes de Anda (al tercio)

Hector de Avila (al tercio)

Rodrigo Sebastian (al tercio)

Francisco Martinez (2 avisos)

Incidencias: El festejo empezó media hora después de la programada

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