Bella y a la luz de las velas fue la procesión en la que los matadores cargaron en hombros la imagen del Cristo Negro, patrono de los toreros de esta tierra.

Fría la noche pero no así los corazones calientes de los hidrocálidos que disfrutaron de una velada inolvidable en la que el matador Arturo Macías fue el máximo triunfador al llevarse las dos orejas y el rabo al astado de nombre “Yiyo” número 506 de 390 de la ganadería de Marrón. 
Macías construyó una faena sentida, larga, tersa y con firmeza que le permitió hacerse acreedor al premio en disputa. La labor del torero de Aguascalientes comenzó con dos largas de rodillas a la vera de las tablas que comenzaron a calentar el ambiente, luego de pie lanceó por verónicas, llegó posteriormente el quite por saltilleras para rematar con media y brionesa. En un momento Macías cayó al piso y el astado hizo por él propinándole un golpe en la boca, de inmediato el torero se incorporó y continuó con la lidia del burel a pesar de 
sangrar profusamente por el labio inferior, acto que sus paisanos reconocieron y aplaudieron. 
De muleta Macías sacó al astado de tablas a medios con firmes pases por bajo, luego en el centro del redondel se dibujaron las tandas por derecha muy lentas y reposadas que calentaron las gargantas con algarabía por parte de sus paisanos. El de casa fue profeta en su tierra y al son de la pelea de gallos continuó una faena muleteril con pases suaves, llevando bien toreado al de Marrón que embestía una y otra vez a la tela de Macías quién dejó constancia ante su gente que la etapa por la que atraviesa es de una madurez y regocijo que se deja ver en los trazos plasmados por sus capotes y muletas, ahí frente a los pitones de los toros.
Para cerrar aquella complicidad emotiva con su gente se pasó al burel por ajustados molinetes y desdenes mirando al tendido, mató de estoconazo en lo alto para que el juez en primera instancia otorgara solo dos orejas, pero ante la insistencia de sus paisanos que pedía el rabo, ese finalmente fue otorgado.
Al final del festejo fue entregado a Macías el premio del Cristo Negro del Encino que estaba en disputa.

Ficha del festejo:

Faltó muy poco para el lleno total en la San Marcos, noche gélida en la tierra de las aguas cálidas. Se lidiaron astados de Pepe Garfias, Puerta Grande, Santa Bárbara, Corlomé, Marrón y Medina Ibarra. que dejaron estar a los toreros, destacó el lidiado en sexto lugar proveniente de la casa ganadera de Marrón que recibió palmas en el arrastre.

Víctor Puerto: Palmas.
Jorge Mora (que se despidió en esta tarde de los ruedos): dos orejas 
Matías Tejela: Palmas
Fabián Barba: Palmas
Pedro Gutiérrez Lorenzo: Oreja
Arturo Macías: Dos orejas y rabo 
Mario Aguilar: Palmas.

Incidencias: El aspirante Aldo Navarro salió a recibir las palmas en el tercio en dos ocasione gracias a que dejó buenos pares en lo alto. 

Al término del festejo se hizo la entrega del trofeo del Cristo Negro del Encino a Arturo Macías y junto con Jorge Mora abandonaron a hombros el centenario coso.

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