En ese reencuentro, de nueva cuenta toreó en la plaza que lo vio surgir hace quince años hasta erigirse como el torero más importante que ha producido la empresa Arroyo en sus veinte temporadas. Fue en 1997 cuando alcanzó por vez primera un resonante triunfo, valedero para sumar doce festejos y en la siguiente ocho más.

Una veintena de novilladas lo proyectaron hacia la escuela de Pastejé y recibir el más sabio y profundo consejo de un matador, David Silveti: “Torea de cuerpo presente.”

Recuerda que de momento no entendía el mensaje hasta que asimiló la frase, “Darlo todo, cuerpo y alma frente al toro; lo nuestro es oficiar, como el sacerdocio“. Y de ahí en adelante abrazó de lleno la carrera que lo llevara a España, confirmar en fecha de aniversario en la México, actuar ocho tardes en la Monumental de Las Ventas, dos de novillero y seis de matador, naturalmente con ceremonia de confirmación de alternativa.

El orgullo de la familia Arroyo se vistió esta tarde de charro, mentalizado en la plaza del folklor mexicano, en el camino del reencuentro con el capote, muleta y espada. Tres elementos que han cobrado vida al salir el buen toro de Chacho Vázquez.

Tersas Verónicas al recibo y tras producir dos tumbos al picador Jorge Morales, la sedosa capa de Garibay le acarició en el quite por Lances a pies juntos, ante la colaboración de los banderilleros Ángel Martín González y Juan Ramón Saldaña.

El pase de la Firma, Cambio de mano y el De pecho saludaron al tomar la muleta. Y de ese pulso engarzó Ignacio ejecuciones largas probando por ambos lados, sin importar el fuerte compromiso que le espera en dos días más.

Si el reencuentro va envuelto en ilusión y la presencia de cuerpo está decidida, Vitolina y Dosantina ligadas dejaron igualado al toro, reventado de fulminante estocada.

Volver a la México tras cinco años de ausencia es como un sueño del que ya quisiera despertar. Lo importante es que con el toro de Chacho me he sentido muy a gusto y lo mejor, lo he matado muy bien; vaya que no andaba bien con la espada, pero esta culminación me da ilusión para el esperado reencuentro con la plaza México.”

Ignacio Garibay compartirá el cartel de la cuarta corrida de Gran Temporada con Alejandro Amaya y el español Daniel Luque ante seis de La Estancia.

Arroyo, España, Las Ventas, capa, muleta y estoque van en el cuerpo presente hacia la plaza México, el próximo domingo a las cuatro y media de la tarde.

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