La segunda corrida en la temporada para El Pana mejor conocido como el Brujo de Apizaco y para el moreliense Pepe López aunado a la gran expectación por la presentación en la temporada del mejor rejoneador del mundo. El nacido en Estella, Pablo Hermoso de Mendoza que dicho de paso venía por su 14a. aparición en la Plaza México y 1,786 en su haber.

Se lidiaron 7 toros en total: 2 de Los Encinos para Pablo Hermoso, 4 de Malpaso y 1 de Luis Felipe Ordaz.

Fue extraño ver a De Mendoza con un encierro de Los Encinos ya que nos tiene acostumbrado a verlo con el encaste Murube de la ganadería de Rancho Seco, propiedad de Sergio Hernández González. Sin lugar a duda sus toros dieron juego. En su primero de la tarde, Peluquín, no. 76, negro bragado y cornidelantero con 480 kilos, puso un rejón de castigo trasero que pudo afectar el desenvolvimiento del astado en la lidia. El burel fue a más y el rejoneador lo aprovechó cabalmente. El segundo de su turno Doble Letra, no. 80, entrepelado bragado y cornidelantero con 504 kilos, fue un toro que lo dejó estar y el mejor de la tarde tuvo la fuerza suficiente para embestirle a lo largo de la faena y con ellos lograr que Pablo lo aprovechara a cabalidad. Es importante señalar que ambos toros fueron reconocidos por el público en su arrastre.

Tocaba el turno de la ganadería de Malpaso y se vino la noche. Salió Catavino, no. 29, cárdeno nevado bragado y cornivuelto con 495 kilos, un toro que sería prematuro decir su juego, ya que al rematar en un burladero perdió por completo la cepa izquierda. El Pana daba gracias al cielo ya que afirmaba que el toro estaba reparado de la vista.

Posteriormente salió un burel de la ganadería de Ordaz, Conquistador, como aquel toro de Garfias segundo en su lote del inolvidable 7 de enero de 2007. Un toro que en realidad no tenía nada, una lástima para la ganadería.

El segundo de su lote fue el mejor toro para lidia a pie Buñuelo, no. 24, berrendo bragado meano y cornivuelto con 480 kilos. Un toro que tenía recorrido, metía bien la cabeza por el pitón derecho y que El Pana desaprovechó. Una tristeza ver a un grande de la manera en que hoy se planteó. Sus facultades se han mermado mucho y parece que el decir adiós en inminente.

Al joven Pepe López le tocó el peor lote, ninguno de sus astados dieron un digno juego de la plaza más importante de América Latina. Mojito, no. 6, cárdeno obscuro bragado y cornidelantero montado con 507 kilos, que a pesar de haber peleado en el caballo, fu un toro manso y soso. Tenía un pitón izquierdo que López supo aprovechar. El toro se quedaba corto y jamás se empleó de manera adecuada.

El toro que cerró plaza fue Chenel, no. 3, cárdeno bragado meano y cornivuelto con 480 kilos. El peor toro de la tarde, era descastado y se rajó muy rápido. En todo momento sabía lo que dejaba atrás y si le sumamos que el joven moreliano nunca le encontró la distancia, la tarde se vino cuesta arriba.

Y así terminó, para muchos la peor corrida de la temporada y es que nunca jamás llegó el actor principal de la tauromaquia: El toro bravo. El ganadero Ramiro Alatorre Córdoba, propietario de Malpaso, tiene mucho que analizar, críticas y ¿por qué, no? desechar.

Una tarde que deja más enigmas que respuestas.

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