El camino de los toreros es empedrado y colmado de espinas. Ha habido más Papas que figuras del toreo. Las quijotescas historias para llegar a serlo son conocidas por todos; desde pagar para darse las tres hasta escoger alternantes y divisas. Pero arriba del mandón está el icono de época, y de éstos dos la leyenda.
¿Qué debe hacer un hombre para trascender hacia los escaños mencionados? Las vidas exitosas son atribuidas a múltiples factores, los que a usted se le ocurran. Uno de ellos es la decisión, la propia, la impuesta por uno por encima del azar o la tendencia general.
Diego Ventura ha venido a México con una ambición enclavada en la posteridad, y sabe cómo debe actuar –no sólo en el ruedo– para conquistarla. Antes de partir plaza en la Monumental –al igual que en Campo Pequeño– se convirtió en un figurón del rejoneo. Primera gran decisión. Sus ansias por torear en esta tierra, feudo absoluto de Pablo Hermoso de Mendoza, no eran pocas. Echó mano de la paciencia, poderosa virtud en los grandes hombres, y esperó 12 años desde su alternativa para venir no sólo a torear, sino a explosionar.
Cada temporada europea le ha dejado mayor reconocimiento, a sus caballos más sitio y torería. Los nombres de su cuadra son respetados, admirados e incluso esperados por el público. Vino con Morante y su fama mundial por morder a los toros; el pecho entregado de Califa al matar es una imagen recurrente en las crónicas; la personalidad de Triana y Demonio; los quiebros a una pista de Chocolate, Distinto y Maletilla; el Arte de Oro, Leroy y Wellington; la aparente locura de Revuelo y Disparate; la belleza de Ginés; la majestad de Nazarí… 20 ha traído, y ninguna estrella se ha quedado en casa. Segunda muestra de lo serio de su plan.
El de Puebla del Río sabe que para mantenerse como figura y ascender ulteriormente a donde el tiempo engrandece debe seguir mamando como aprendiz. Aun con sus siete salidas en hombros de Madrid y sus 7 Puertas del Príncipe7 continúa deseando aprender más y más secretos sobre su pasión. Ello lo impulsó a elegir como cuartel una de las fincas del maestro Ramón Serrano. Cuando el alumno esté preparado, entonces, aparecerá el maestro… y ninguno más grande para el quiebro que el caballista mexicano. La decisión se reflejará en su toreo, el aguante y precisión al ejecutar el cambio en la cara del toro potenciará el impacto en el público. ¿Qué pasará si asume el doble quiebro?
La obsesión de Pablo Hermoso de Mendoza por asemejar el rejoneo al toreo a pie lo ha llevado a alternar solamente con los de luces en nuestro país. Desde antes de volar hacia México, Ventura dejó claras sus intenciones –o decisión– de mostrar lo que trae a quien tuviera que mostrárselo. Y nadie mejor que sus pares para diferenciarse; a lo Talavante, a lo Castella, a lo Perera marcará distancias y ayudará a los aficionados a dimensionar su Arte. Una muestra de ello la dio al torear después de su debut un mano a mano con Rodrigo Santos, caballero en plaza puntero en casa, ese día, en Mérida, consiguió su segunda salida en hombros.
Conocedor de la irritación del público por el trapío de los bureles lidiados por las figuras extranjeras, ha acudido a la sangre española de Rancho Seco para su presentación en Insurgentes. Por supuesto escogió los toros, la corrida tiene presencia. En verdad será un anhelo cumplido el actuar en La México. Y él mismo se ha encargado de darle seriedad al sueño. Con las decisiones tomadas, procurándole respeto al tendido y al espectáculo llegará a donde desea, un lugar más allá del cielo o el Olimpo: hasta el tuétano de quien lo vea.
El domingo 16 de enero de 2011 será una data importante en la historia del toreo en México.
Resuelto y determinado, / busca el toro frente a frente, / y sacar fácilmente / al caballo por un lado; / no lo acometas volviendo / las espaldas en la huída, / que nunca es buena la herida / que se ejecuta huyendo. Lope de Vega.
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