Con una entrada que supera por mucho a todas las demás corridas de la temporada, aproximadamente tres cuartos de plaza, se jugó un encierro de la ganadería Xajay, propiedad de doña Magdalena Bringas y don Javier Sordo. 1°Avellanito, descastado. 2°Palomo Rojo, manso. 3°Mata Cuervos, descastado. 4° Pa’ Luevano, noble.
5°Mil tardes, con calidad. 6°Media Luna, complicado. 7°Guapetón, con clase, recorrido y nobleza, ganando la vuelta al ruedo.
Eulalio López Zotoluco: Oreja protestada que tuvo que devolver y oreja
Julián López El Juli: Oreja, al tercio tras aviso y dos orejas y rabo en el de regalo.
Octavio García El Payo: División de opiniones y leves pitos.
Incidencias:
Al terminar el paseíllo se brindó un minuto de aplausos a la memoria del matador José María Luévano quien falleció hace una semana.
El subalterno Francisco Acosta Paquiro recibió una cornada en sedal cuando intentaba banderillear al segundo toro.
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Una obra de arte ha creado esta tarde en la Monumental México Julián López El Juli, pues nuevamente ha dado muestra de maestría y ha justificado porque es la figura contemporánea del mundo. Con ese toro que llevó el nombre de Guapetón se fue al quite con chicuelinas antiguas y en el prólogo de la faena metió al de Xajay toreando por alto sin enmendar terreno por lo que de inmediato tuvo respuesta del público que casi llenó el coso para verle y así fue hilvanando muletazo tras muletazo lleno de temple, hondura, cadencia y mando, hasta conformar un gran concierto que enloqueció al respetable y que fue adornado con una estocada hasta los gavilanes, ganando así los máximos trofeos y el reconocimiento del público que ya no hallaba de qué forma festejarle, porque su ídolo había trascendido en la historia de esta plaza.
El reconocimiento también fue para el ganadero de Xajay, don Javier Sordo por tan esplendido toro que derramó miel en todo momento.
Si El Juli ha enloquecido a la gente no sólo fue por su labor con el toro de regalo, también en el segundo de su lote consiguió una faena de altas dimensiones, primero estuvo soberbio en el quite por chicuelinas y tafalleras, así como en el trasteo muleteril que tuvo como inicio la suerte del péndulo. Al natural toreó por nota y siguieron los redondos por la derecha estructurados como mandan los cánones, con quietud y poniéndose a la distancia correcta, la variedad en su toreo se vio en el pase de la ranchera que emocionó al conclave y para ese entonces se rompió la plaza entregándose al artista español que lamentablemente la espada no estuvo con él, perdiendo las orejas de Mil Tardes.
De igual forma con el segundo de la tarde El Juli demostró el oficio y sus sobradas facultades destacando el lucido quite por chicuelinas y a pesar de intentar meter el toro a la muleta se le complicó la lidia de Palomo Rojo y el madrileño terminó lidiando de pitón a pitón para dejar un certero espadazo sumando un apéndice.
Eulalio López Zotoluco quien festejaba sus mil corridas, agraciado reconocimiento al que muy pocos llegan. Esta tarde se la jugó pues le tocó un lote complicado al cual le sacó faena. Con el primero abrevió su labor por falta de materia prima y lidió por la cara, matando de una estocada y llevándose una oreja que le regateó al juez, mismo que no aguantó la presión y terminó dando el retazo que terminó fuertemente protestado por los aficionados.
Con el segundo al cual lo recibió el Zotoluco con una larga cambiada de rodillas, en son de decir “aquí estoy”, dio muestra de su vasta experiencia y con la franela puso de carnada los muslos para provocar las embestidas del de Xajay, volvió a matar bien y el juez sin tardo ni perezoso, le otorgó la segunda oreja, dándole la salida a hombros.
Cuando esperábamos que llegara el éxito a Octavio García El Payo pasó todo lo contrario, pues vimos a un torero presuroso y desvalido, en momentos hasta sin sentimiento, así fue con sus dos toros, más que disfrutar “pasó aceite” y hasta un fuerte arropón le produjo el sexto de la tarde.
Ahora con este contexto ¿qué se puede esperar del Payo? Me pregunto porque está anunciado en uno de los carteles de aniversario y en un futuro inmediato, sería mejor ir a un retiro espiritual, porque ahí podría hacer un momento de reflexión y autocrítica para encontrarse con sí mismo, ya que el joven coleta tiene todo para ser el mejor, sin embargo no ha dado ese salto que lo lleve a la figura que pretende llegar a ser. Ojalá que el próximo 7 de febrero veamos a un Payo renovado, por el bien de él y de la fiesta.
Foto: Rubén Galindo.
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