Salvo mejor opinión de usted, lector amigo, un mano a mano sólo se justifica, cuando ambos toreros han dejado auténticas hazañas en el redondel, que han conmovido y hasta enloquecido a los aficionados, por la grandeza indiscutible de las obras taurinas y, por ello, se hace necesaria su confrontación.
Al señor Payo, salvo su presentación en donde cortó un par de orejas tras el arropón sufrido por un bravísimo toro de Santa María de Xalpa, al que salió a matar todo maltrecho, las cosas no le rodaron nada bien en esta temporada grande; mientras al señor Cejas, el público en su conjunto le acabo despidiendo del coso titular de México, en medio de soberana protesta y tremenda cojiniza, porque al igual que en España, le exigieron que en lugar de ponerse a torear al graderío, se pusiera a torear a sus toros, y ahí fue donde todo cayó en la absouluta decepción.
En este contexto… ¿cómo se justifica un mano a mano entre el señor Cejas y el señor Payo?
[pagewrap=compartir.htm]