…nuestros estados de familia eran vecinos, el recorrer de la legua nos llevo hasta pedir en la misma temporada en la Plaza de Ojo de Agua una oportunidad para dejar volar los sueños enfundados en seda y oro, siempre te dije que esa tarde debió de haber sido mía y no por que la mereciera más, ni porque fuera mejor torero que tú ¡Eso jamás! la razón mi ‘hermano’ Armando es que si tu no hubieras partido plaza aquella tarde, tu destino hubiera sido otro, pues no te hubiera embestido ese marrajo que con el fino diamante de su cornamenta te apago un ojo para siempre.

La escena, las lágrimas que taladran el alma la avivan y aquí esta retratándose tristemente al compás de los sollozos mortuorios, llegaste al callejón por tu propio pie, con la mano diestra cubriendo tu rostro, tras la frontera de las tablas Carlitos Vargas quién ya también palmo en cobro de toro y nuestro entrañable ‘Curro de los Reyes’ te recibieron, este con una toalla limpió tu carilla torera en la que se veía un negro nubarrón que clausuraba tu cavidad óptica y maldición no se veía tu ojo.

De ahí al consultorio del Dr. Pérez y Fuentes tu paisano, que médico de toreros lo fue y su taurinismo le alcanzó para ser juez de plaza en esa monumental desde cuyo callejón al alimón con tu cámara te encumbraste como uno de los más grandes fotógrafos del orbe taurino.

Recién para darle remate a unas de nuestras comilitonas cantineras que se daban cuando venias a la capital ordenaste ¡Vamos a tu casa! Por que quien quita y nos echamos unos tanguarnises para el desempance, ya instalados en el confort te mostré una fotografía monumental que te tomo Mundo Toca la viste y la volviste a ver una y otra vez desde todos los ángulos con los que solo un maestro puede admirar a otro y exclamaste ¡Este Toca a parte de buen muchacho con la cámara es un As! ‘Va a vivir toda la vida de la fotografía es un As’ repetiste – ¿Te quieres llevar la fotografía ‘Salti’? – Ahí guárdala pa’cuando haga mi libro la ponga en la portada.

Luego entre pasodoble y pasodoble arremetiste ¡Traite la grabadora! y empezaste a dictar cátedra de la vida, del toro y de la muerte, hasta cansarte de filosofar nos pusimos serios y a la vez alegres, reímos y lloramos nos emborrachamos de recuerdos y nos prometimos encontrarnos hasta que nos viéramos nuevamente……

El metro se avizoraba frenético y solo te dio tiempo de ordenar,- Cuando me palme escribes unas letras calientitas pa’ que me alcance a cobijar antes de ponerme bien frió- Y mira lo que es la vida o mas bien la muerte al que has dejado frió con tu partida es a éste escribano al que ya no vas a fotografiar el día que se le acabe la tinta.

Que triste salida en hombros
Que traje de torear
Blanco sin luces doradas
Con luces de funeral

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