…las obras escultóricas firmadas por los grandes, sobre la mesa jarritos de Tlaquepaque, pidiendo ser vertidos con auténtico Ponche de Granada recién llegado de las tierras jaliscienses, al igual que el tequila bravío que embestía al parejo de las Tortas Ahogadas que estaban ‘acarteladas’ en calidad botanera, y de figurones, pues sus solo nombres las certifican; el matador Jesús Solórzano y el galeno Rafael Vázquez Bayod ¿Se podría charlar de algo que no fuera toros? ¡Imposible! el de seda y oro templa y va dejando huella -Los toreros se deberían de preocupar por incrementar en mucho su nivel cultural’ tal vez sus asociaciones le deberían de proporciar un curso sobre la inducción taurina y al tiempo pregunta ¿Sabias que ‘Lagartijo’ fue un torero clave dentro de línea vertebral de la torería incluyendo la mexicana? ¿what?, se decanta como su coleta favorito por el rondeño Antonio Ordoñez y sugiere que todos quienes visten de luces deberían de estudiarle, cuestiona al Bardo sobre su predilecto y la repuesta no se hace esperar Fernando de los Reyes ‘El Callao’, apuntilla el de la dinastía torera diciendo que por esa línea hubo otro de mayor profundidad ‘El Pato’ Rivas el que desde Aguascalientes se elevo hasta Sevilla y después de un quite parece ser (sin confirmar) que se serrucho la vida lanzándose al Puente de Triana y hablando de tirarse recuerda el ‘Hijo del Rey del Temple’ que en una ocasión en la plaza de Tlaxcala se le arrojo un espontaneo el cual después de lo propio se subió al tendido ‘Chucho’ lo observo, pidió las banderillas , tomo dos pares, se fue hasta donde estaba el arrojado y con un ‘haber si como roncas duermes’ le invito a banderillear, el torerillo de la legua ha colocado un ‘paresazo’ que desbordo los oles -Pronto nos veremos, cuando yo vista de luces, me llamo Rodolfo Rodríguez ‘El Pana’- y así fue que el señorito y el de la legua alternarían muchas veces y lo que es la paradoja, al panadero tlachicotonero hoy lo apodera y lo cuida Salvador Solórzano, hermano menor del erudito Don Jesús.

Doctor Don Rafael ¿No cree usted que manos tan mágicas como las vuestras y otras más aunadas a los avances de la ciencia médica le han quitado romanticismo a las cornadas? -¡Si!- ya en ese tenor de las cornadas esto conlleva a que el galeno titular de la plaza más grande del mundo no quite el dedo del renglón sobre el libro entorno al vía crucis de lo que fue la vida de David Silveti, de quién se recuerda que por estas fechas se voló las neuronas con una ojiva, las fotografías que irán en el libro se antojan misteriosas y multitudinarias,- Dr. Vázquez Bayod ¿Hace cuanto que no opera una cornada de esa llamadas de ‘caballo…? con pulcritud y elegancia invita a verlo en faena de cirugía carnívora donde con estilete y carbón rugiente le hace la faena a los Angus, la pregunta se quedo en el aire y el Bardo piensa para si mismo, como va a ver hoy ‘cornadones’ si la bravura, la raza, el genio y las cornamentas andan como ‘El Buen Fin’ raquítico y desaparecido.

Y hablando de lo que no fue, solo referir que en la 4ta. de la temporada Ignacio Garibay y Alejandro Amaya con este horario en el que oscurece temprano, no vieron la luz y en cambio el ultramarino Daniel Luque vio claro aunque no hermoso, ni convincente con una ‘monjita de la caridad’ a la que le bajo las peludas, cuando lo que debió de haber hecho, es bajarle el hábito y desvirginarla hasta llevarse el rabo, del toro excepción de La Estancia que resalto fuerte ante los carentes de sus consanguíneos y como no lo hizo en su último le pasaron la charola al torero y al ganadero quienes tuvieron que devolver las peludas a pesar de que al de ‘focos’ ‘El Greña$’ se lo hecho al lomo y lo saco en la más desangelada salida en hombros que se recuerde en la Plaza México.

Así llegó el cartel del lunes pre-revolucionario en el que se presentaría ‘MorArte de la Puebla’ a quién ya llaman ‘El Iluminado’ apareció de verde guirnalda bordado en 24 quilates escoltado por Uriel Moreno, quién enfundo de rosilla pepitoria bordado en hilaza ‘guanabanera’ y Mauricio Moret ataviado de cocoa adornado con áureo, tratar de describir lo que aconteció cuando al andaluz se le dio la gana que sucediera, sería tanto como querer torear al lado del escultor del nuevo testamento taurino en su mismo tenor y por ello solo decir que ‘MorArte de la Puebla’ efectivamente es un torero de pincelazos nada más que los que da alcanzarían para pintar toda la Capilla Sixtina, así que ante eso, a ‘genuflexiarnos’ y dejar que los mortales escriban sobre Moreno y Moret quienes anduvieron uno envuelto en su bullanguería que lo fue Uriel y Mauricio en su divagación y hasta aquí porque el Bardo francamente sigue en estado de éxtasis ‘MorArtista’.

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