El día nos presentó un clima siempre cambiante, lo que debió ser un augurio para lo que sucedería en el ruedo. Sol, nubes, fuertes ventiscas y hasta algunas gotas de lluvia en un par de lidias se mezclaron para darnos una tarde de toros con muchos matices, pero sin continuidad, y sin coronar los esfuerzos con algún apéndice para los novilleros.
Aunque el cartel habría causado un lleno hasta las banderas, y el respetable en todo momento dio su apoyo y respeto a los tres alternantes que partieron plaza, un encierro caracterizado por la debilidad y la falta de nobleza les ha complicado las cosas en todo momento a los tres espadas.
Javier Castro.
El joven hidrocálido pudo conectar con el tendido en algunos pasajes de ambas lidias, pero en su primero la inexperiencia le hizo tener dificultades con la distancia entre él y el novillo, lo que le ocasionó mas de dos sustos y un viaje por los aires. No se achicó, y en su intento, logró en algunos momentos conectar con el público. Ofició bien con la capa y con la muleta enseñó que tiene temple y clase. Tras fallar en su primer intento con el estoque y una ligera petición de oreja, se asomó pálidamente al tercio.
En su segundo, el novillo le dejó estar en mejores condiciones, sin embargo, la huella de los achuchones se notó al lidiar despegadillo y abusando un poco del pico de su muleta. Tras un par de fallos con el estoque, volvió a asomarse al tercio para agradecer algunas palmas.
Diego Sánchez.
Este novillero hidrocálido nuevamente caló en el tendido, sobre todo en su segunda aparición de hoy. Se le ve mas toreado, con mas dominio de la técnica necesaria, y sobre todo, con un arte mas desarrollado. Su juventud carismática también le ayuda al conectar mas fácilmente con el respetable. Ha lucido buen manejo de la capa y un eficiente dominio de la muleta. Si la empresa ha de repetir a alguno de los aparecidos hoy, definitivamente tiene que ser Sánchez. Torea largo, hondo, lee bien las condiciones del toro y sabe escuchar a quien le guía desde detrás de tablas. Hoy ha hecho todo bien, menos la suerte suprema, con la cual no ha tenido éxito. Quizás pudo haber cortado una oreja por ejemplar para salir a hombros, sin embargo todo quedó en salidas al tercio muy aplaudidas.
André Lagravere
El mas joven y menos toreado cargó con lo mas malito del encierro. Ejemplares sin fuerza y transmisión, lo que ha hecho que el joven espada sustituyera esta carencia con valentía y arrojo. Aun tiene camino por recorrer en aprendizaje, y seguramente tendra nuevas oportunidades; las merece.
Cuadrillas: Saludó en el tercio Gustavo Campos, que esta hecho un gran banderillero.