En un recorrido por las instalaciones el Matador Eulalio López “Zotoluco” explicó a los empresarios los métodos de enseñanza que ocupan en dicha Fundación que tiene ya seis años de existencia y en donde se imparten diversas clases para desarrollar sus habilidades de lenguaje y comunicación, matemáticas y de convivencia través de la danza, talleres de música y hasta robótica pero sin duda una de las más importantes es su clase de computación en donde los niños a través de un programa especializado aprenden a usar tan importante e indispensable artefacto “Sus clases de computación no son con un teclado personalizado en sistema braille sino con uno tradicional con la finalidad de que se adapten perfectamente a la vida cotidiana”. expresa Zotoluco.
Una ardua labor que Zotoluco y su esposa Leticia encabezan con ayuda de personal altamente calificado y en una casa donde cuentan con las herramientas necesarias y en donde sobretodo se respira un ambiente familiar que hace que los más de treinta niños que asisten todos los días y de edades que van desde los dos a los trece años generen confianza en sí mismos gracias a las enseñanzas y cariño que se les brinda; los niños llaman cariñosamente al Matador “Lalo”, muy pocos de ellos saben de su profesión pero sienten el afecto e identifican el momento en el que llegan saludándolo cariñosamente. El ejemplo de Zotoluco es una de las más claras muestras de lo que la Tauromaquia brinda a la sociedad de una manera pura y desinteresada.
“Lo que queremos es que la ceguera no les impida ser independientes y conforme vayan creciendo formen parte de la sociedad”. Eulalio López.
[pagewrap=compartir.htm]