Algo deberá tener el alumno y ahijado de Mariano Ramos para que el medio siga creyendo en él. Ramón Martínez y Alfonso Rosique fueron los primeros en levantar la mano para proyectar la carrera desde las filas novilleriles.
Después lo convirtieron en matador de toros de la mano de su padrino. Y una circunstancial especie de culpa al vivir el dramático momento de Pachuca que le mantuviera inducido en el país de los sueños hizo que los Julio Uribe, padre e hijo, le tomaran los poderes.
Silis alcanzó el éxito al cuajar a “Gato” poniendo en órbita la ganadería de Caparica; posteriormente vino el percance con el toro de José Julián Llaguno y el resucitar a la vida colocándolo al lado de “El Juli” y Joselito Adame.
Ciertamente fue una sola tarda la organizada por “Pasión Ganadera”, sin embargo le confeccionaron el cartel más importante en su dura trayectoria. Pero lo importante es que en Silis sigue creyendo la gente del toro.
Ahora la dupla está compuesta por Alfonso Rodríguez en los poderes y Miguel Guzmán haciendo empresa, anuncio hecho en la sede de los matadores del anfitrión Paco Dóddoli, que además cobija el sueño de la confirmación de alternativa.
Para llegar al objetivo planteado por Dóddoli, el calendario lo inician este 12 de abril en Texcoco dentro de la feria en homenaje al centenario de Silverio Pérez. Más tarde se le verá en Torreón, Metepec, Pachuquilla, Tlaxcala y San Salvador, Hidalgo.
El potencial de Juan Luis no está dormido para quien se sabe torero de más de 24 horas al día; por algo Mariano sentó las bases del famoso “Disecado”.
Foto: Mundo Toca.
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