El astado procedente de la dehesa jalisciense de Villa Carmela propiedad de don Alejandro Arena, y herrado a fuego con el número 109, negro entrepelado, bragado y tocado del pitón izquierdo puso a prueba los conocimientos taurinos del diestro michoacano, ya que no fue fácil en su lidia. El burel era tardo en sus embestidas las regateaba, a veces humillaba arrastrando los belfos en la arena y otras eran a media altura, exigía al matador quietud, lo miraba por el lado derecho sabiendo lo que dejaba atrás y no permitía la ligazón de los muletazos, pero el diestro mostró conocimientos, preparación y le dio la lidia que pidió el burel.
Me sentí bien, a gusto, le pude a un toro que no fue fácil, que te exigía y se dieron bien las cosas. Voy por buen camino para conseguir mis objetivos en la Fiesta”, comentó.

Jorge Sotelo tiene en su agenda el día 1º. en Durango y el 14 en Tenabo, Campeche, ambas en el mes de mayo y otras por confirmar.

[pagewrap=compartir.htm]