García Rojas que vistió un elegante traje corto, hizo lo más torero de la tarde en el tercer y último festejo de la convención pero lamentablemente perdió los máximos trofeos por errar con la espada.
Había sido una faena artística entendiendo a la perfección las condiciones del novillo de Malpaso, toreando con el lance fundamental, la verónica cargado la suerte y logrando en el último tercio tandas coreadas sobre todo por el lado derecho.
Fueron varias series en las que el morito acudió a la muleta de Ricardo en los tres tiempos del pase y que remataba con vistosos pases de desdén y de pecho además de desplantes muy a su estilo, alegre y desparpajado. Sólo faltaba la estocada para que se hiciera acreedor al rabo pero cometió el pecado de sus últimas actuaciones, precipitándose al oficiar con el acero, ya que dejo una estocada pellejera que luego borró con un espadazo un tanto caído pero de efecto rápido, llevándose finalmente una oreja en reconocimiento a la enorme calidad de la faena que indudablemente fue la de mayor torerísimo, sentimiento y profundidad y que paseó por el anillo entre el reconocimiento del respetable siendo acompañado de su pequeña hija a la que le brindó la faena.
Alternó con Alfredo Arellano de Aguascalientes que fue ovacionado; Luis Cuellar del Distrito Federal que cortó dos orejas, Alejandro Peláez del Distrito Federal que cortó una oreja, Alejandro Paredes quien cortó dos orejas por lo vistoso de su labor que incluyó una extraña forma de recibir a portagayola de hinojos de espaldas al toril con el capote puesto como alas de murciélago y denominada “de Batman”; Alejandro Paredes Junior cortó dos orejas.
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