Pues una cosa muy diferente son los seudos arribistas de la ‘jajaja cibernética taurina’ y otra es la mancuerna estelar que conforman los maestros Don Ángel Bernal & Don Jorge Anciola paladines de ‘toroestoro.com’ escaparate chipén del mundo de la taurina, que quién no lo visita con diaria regularidad, pues anda sin completar su acervo informativo.

Y ya que de baranda me he referido a la información me brinca el recuerdo de aquellos ayeres del año 1885 que se da como en el que nació el periodismo taurino gracias a la tinta de Don Julio Bonilla editor de ‘El Arte de la Lidia’ luego ya por la primera década del siglo pasado se destacaría aquel periódico taurino ‘Ratas y Mamarrachos’ y ya tirando pa’ lante llegarían los años cuarenta y los demás donde registra la revista ‘Tiempo’ surge lo que se llamó la época de ‘La crónica taurina pagada’ en donde los toreros eran ‘mordidos y/o sobornados’ conforme a una tarifa convenida por los ‘Rackets’ (hampones de la pluma y el micrófono) y así, si querían aparecer el lunes en las crónicas taurinas bajo una luz favorable, todo se arreglaba para que si el torero había estado mal, la culpa la había tenido el toro y si el ganadero también había pagado la culpa era del viento y si no había habido viento, entonces el publico era ignorante y villamelón.

Luego ya con más precisión recuerdo nuestros años de andar la legua que lo mismo se recorría en el legendario ‘Carril’ de Piedras Negras, que en los ‘Novenarios’ de Jalisco, en las ‘Chonadas’ sureñas o en los ‘Carnavales costeños donde ‘el chon lagañas’ guadañaba a diestra y siniestra a la par del publico entusiasta, exigente pero muy etílico y bravucón, de aquellos años como no recordar al legendario Jorge Reyes ‘El Soberano’ o al ‘Curro Bola’ o a ‘La Banderilla del Vivero’ que era muy puta pero muy torera, a cuya vera el Bardo de la Taurina a la llegada a esos pueblos por donde jamás paso ‘El Nazareno’ y que muchos de ellos no alcanzan un lugarcillo en el mapa tricolor si no es por el recuerdo de que en ellos los torerillos de la legua dejaron su sangre, sus lagrimas, sus ilusiones, sus tripas… sus vidas y fue ahí donde este escribano en el ‘lio’ de los avios cargaba ‘sus papeles’ entre el capote desteñido cosido a cornadas, la muleta que un día fue colorada, el terno de luces que estaba más toreado que las nalgas de las buñis entradas en años y pintarrajeadas, que por su lado pero siempre en coincidencia hacían ‘la legua’ y que eran las que más parné se enbuchacaban a la hora de hacer ‘El Convite’ lo que confirma que siempre jalan más un par de tetas de prietos pezones y pitones en puntas que dos cojones toreros.

Bueno el caso viene porque antes de que mi menda se diera a la entrega torera y a la cachonderia había que cumplir con escribir a mano en hojas dobladas a cuatro caras de papel revolución intercalado con papel carbón pa’ multiplicar ‘la edición’ el ‘Periódico Torero’ en el cual debajo de un sello de goma ¡Bien Taurino! Se narraban las historias y triunfos así como la promesa de las hazañas que los ‘Toreros’ actuantes ofrecerían esa tarde

Ya con el ‘periódico’ escrito a mano El Bardo traspasaba las puertas abatibles de la cantina y de la pulcata del pueblo y ofrecía la información a cambio de unas monedas que los benefactores depositaban en una vieja montera que jamás conoció lo que era la morilla y es de suponer que muchas de las veces el parné se convertía en chínguere y en otras pues la información la truqueaba ‘por un quitecillo’ de refino eso sí, siempre a los lectores se les obsequiaba la ‘Oración del torero’ que ya venia impresa en papelillo frágil, colorido, traslucido y roído como pantaleta de ‘buñi’ de esas que pululaban por la calle del Órgano.

Después del festejo tenía que aparecer la ‘edición’ de las ‘Últimas Noticias’ ¿O sería del ‘Redondel de la legua’? la cual debo decir que para que cristalizara dependía de dos poderosas razones, la primera que el festejo no hubiera resultado un petardo porque entonces lo prioritario era huir del pueblucho para no exponerse a todo tipo de agresión, vejaciones que podían llegar hasta la cárcel o el linchamiento y la otra era desde luego que el ‘editor’ no estuviera lo suficientemente borracho como para no poder ni escribir, si el triunfo se había dado todo era miel sobre hojuelas e incluso este escribano en el alboroto se hacia de la ‘bendición’ del cura para el periódico la cual garabateaba y así lo voceaba, además de que hasta arriba el ejemplar traía el autógrafo de Los Toreros triunfadores (falsificado) pues los más ni escribir sabían y se dejaba un espacio para dedicarle un versito original y alusivo al adquirente:

<El triunfo de ésta tarde fue en honor de Don Canuto nuestro querido tendero del pueblo y prestamista rete justo y honrado>

Y que tal aquella que le puse a la madrota del congal y que fue harto remunerativa en parné, jama, asilo y cachuchazos.

Ahora que si alguno de los toreadores había sufrido una cornada pues la ‘estrategia de mercadotecnia’ se alteraba y mi menda salía a toda velocidad en busca del rastro o de algún lugar donde mataran cerdos o chivos y si no pues a conseguir una gallina mocharle el pescuezo pues era necesario manchar las páginas del ejemplar con ‘la sangre de el torero herido que pronto palmaria’.

Hoy mis admirados editores Ángel Bernal & Jorge Anciola todo aquello son recuerdos y casi todo ha cambiado aunque todavía siguen existiendo hampones, nada más que mucho más burdos pero más destructivos por la cobertura de los medios modernos y a quienes se les tiene plenamente detectados y son aquellos a los que la fiesta les importa un bledo y van nada más tras la lana de los papás o mecenas de toreros para alabar con humo o mierdear a su semejanza, ya sabemos de que depende tal cual, más también en estos tiempos se ha dado el surgimiento de los seudos periodistas, comunicólogos o vayan ustedes saber como nombrar a quienes cínicamente se atreven a expresar por el medio que sea su ignorancia en aras de saciar su enfermiza vanidad de protagonismo y sin duda muchas veces de complejos porque la sed de notoriedad, de coba, de publicidad, de importancia y desde luego de adjudicamiento de acreditaciones, hasta llegar al derecho de piso para pulular por los callejones, es una enfermedad putrefacta que padecen quienes esconden su váratela ética y moral usurpando lo que no es de su incumbencia y aquí viene oportuno aclararles, que no por haber ido a una corrida se sabe de toros, no por fumarse un puro se es taurino, no por garabatear unas palabras se es escritor, no por escupir pendejadas ante un micrófono se es cronista, no por tomar una fotito se es fotógrafo, no por haber sido publicado en la hojita parroquial se es periodista ¡no señores! como tampoco el haber pegado un trapazo en los Viveros o achuchar a una vaquita hace a cualquiera torero ¡No, ser profesional es mucho las que un lengüetazo de soberbia y vanidad!

Afortunadamente y diría yo que hasta benditamente apoyados en su taurinismo y respaldados por la tecnología han surgido como el perfume fino a cuenta gotas, medios que con creces, honradez, ética y conocimiento como lo es el caso subrayado de ‘toroestoro.com’ que se ha convertido en uno de los más importantes aparadores de difusión de la fiesta de estos tiempos que también lo son los de la cibernética de vanguardia esa que requiere de mucho conocimiento, entrega, veracidad, prontitud, apertura, inteligencia, visión, criterio, pasión y respeto en todos sentidos y que arrojan como resultado el reconocimiento de los taurinos y que en el caso particular por mi adicción a lo excelso es que desde hace un par de años con religiosidad me he clavado en el deleite que produce el no poder estar ausente de un esfuerzo mayúsculo que hoy es ejemplo a seguir como lo es ‘toroestoro.com.’

Más en el mundo de la toreada siempre asegundar es algo muy importante y galardonado pero sin duda el año cumbre es el tercero al que a partir de este momento mis amigos empezarán a lidiar, metiendo en los vuelos a quien haya que meter, sacando la casta para hormar con el puyazo oportuno lo que haya que hormar, aplicar ‘los doblones de castigo’ cuando así se requiera, ser siempre mandones para poner orden a cada momento y que la faena no desmerezca más eso aunque ya es presente esperará un instante para que hoy justa y presumidamente salgan nuevamente en ‘Volandas’ por el dintel del triunfo.

Por lo que ruégoles Ángel & Jorge permitirme desprenderme de la tronera y con la amplitud de una Larga Cordobesa llegar hasta los medios y desde ahí expresarles con la finura de un Quite de Oro mi gratitud y la de los ‘gatos que tengo en la barriga’, por darnos ‘Toro es toro’.

Brindo por ambas figuras y por su obra monumental

Bardo de la Taurina
Cd. de México / julio -25 -2011.

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