El toro bravo originario de África, se estableció y arraigó en estado salvaje por muchos siglos en los montes del suroeste de España, hoy gran parte es la región de Andalucía, allí pastaron en las riveras de los ríos, incluyendo el Guadalquivir y allí a través de cientos de años se auto-seleccionó genéticamente convirtiéndose en una raza brava, rústica y resistente; adaptada a todas las adversidades genéticas y climáticas de las selvas.
España con los siglos en su historia se pobló de árabes y españoles… los caballeros jinetes en sus caserías lazaban toros salvajes y esta actividad, se desarrolló hasta convertirse en lo que es hoy, el tradicional espectáculo de las corridas de toros.
Se dice que un primo-hermano de Hernán Cortés trajo a México el primer ganado bravo español.
Si la fiesta brava fuera abolida y eliminada en sus corridas de toros, que lástima y tristeza me darían “mis vacas de lidia”… madres de toros bravos y arrogantes; pues no tendría otro remedio que empadrar o cruzar con ellas, sementales de otra raza… productores de carne y así en varias generaciones; sus hijas se convertirían en vacas de abasto… productoras de novillos de engorda. Como algunas vacas de engorda… tendrían que soportar partos más dolorosos y en ocasiones ser asistidas, por vaqueros, estirándoles los becerros “a la fuerza” quedando ellas maltrechas y doloridas, ya que el becerro de abasto… es más grande que el de lidia, al nacer.
En mis 30 años de criador de toros bravos, nunca he tenido un sólo caso de mal-parto o problemas de parición, gracias a esa autoselección genética; ancestral de su raza.
El becerro de abasto nacerá y a los 14 o 18 meses será castrado, extrayéndole sus testículos en carne viva, sin anestesia… y sufrirá por 8 o 10 días las lastimaduras y dolores propios de esta “cirugía” donde luego le serán cortados sus cuernos sangrando hasta su cicatrización. De allí son vendidos a los grandes engordadores donde están confinados 4 meses en corrales reducidos y apilados, pues una res de engorda, entre menos se mueva más peso gana (situación parecida a las gallinas que se pasan toda su vida productiva “enjauladas” en un espacio de 30 x 40 cm). A fin de controlar su postura en la producción de huevos ó blanquillos. A los 24 meses aproximadamente, son enviadas al matadero donde serán sacrificadas con alto grado de estrés.
Al becerro de abasto por el simple hecho de ser castrado, supera con mucho el dolor de los 15 o 20 minutos que dura la lidia del toro en la plaza. Sí, peleando enfurecido… con toda su adrenalina y coraje de su raza; que lo hace olvidarse del dolor.
El toro bravo ó burel, nace y por 3 ó 4 años vive suelto, libre en su hábitat natural del campo en la dehesa; allí donde pasta y corre con total libertad, fortaleciéndose al crecer; al final… en su última etapa cuando ya esta en madurez y “puesto” para la plaza… se le alimenta con concentrados para que engorde, remate y se convierta en un toro imponente de hermosa y bella lámina, que sale a la plaza con el coraje de su raza y muere suelto peleando… ¡cómo un bravo!
Si fuera cierta la reencarnación… como algunas religiones hindús lo profetan. Yo le rogaría a Diós, que me reencarnara en un toro bravo… y no en un novillo de engorda ó de carne… Porqué yo estoy seguro, que mis vacas bravas… también preferirían ser madres de un toro bravo.
La fiesta brava la traemos muchos mexicanos en la sangre, prueba de ello, son nuestras extraordinarias figuras del toreo mexicano, con fama internacional… y sería muy triste que nos cortaran esa libertad y gusto por ser aficionados a este tradicional espectáculo taurino, sí muy mexicano, algo que nos hace diferentes a muchas naciones.
Dejar que el toro bravo nazca y desarrolle, no creo que el dolor animal se deba combatir, mejor busquemos otras soluciones.
Según estadísticas, en la república mexicana, se sacrifican para abasto… en carne de res: 2 millones 850 mil reses que mueren en los rastros, muchas reses maltratadas y amarradas con estrés. En E.U. en uno de los grandes rastros, se matan 7,000 reses diarias, según datos de internet. En México en toda la república se lidian aproximadamente 3,000 toros cada año, 500 festejos entre novilladas y corridas de toros. Siempre desde principios de la creación… han existido, depredadores y depredados a fin de que sobrevivieran siempre los primeros, si los depredados no existieran… que esperaría a los depredadores, entre ellos también nosotros ?
El ganado de lidia también produce carne de excelente calidad. Que la comemos…
Mis respetos sinceros a los que aman y quieren aliviar el maltrato animal, la mayoría de los humanos lo queremos, pero siempre en el mundo, hemos existido… entre el dolor y la alegría. Dejar que el toro bravo nazca y muera. El orgulloso e imponente toro de lidia… No pide a los aficionados… “Que se le defienda” sólo pide que se le compare con los otros billones de animales que existen en este mundo. Qué se compare su belleza, trapío y razón de ser… su razón de existir gracias a la Fiesta Brava…
Todas las reses que pastan y viven en las dehesas, en el campo bravo mexicano; están en peligro de extinción… sí suspenden nuestra fiesta brava. El toro pide vivir y morir en el ruedo… libremente… Que se haga su voluntad: Lo pido como ganadero y criador… Porqué estoy siempre con él… desde que nace… lo selecciono, crío, vigilo y embarco… hasta que muere en su última embestida… peleando con libertad, con categoría y gallardía de bravo burel… para morir en la plaza. Para morir cómo lo que es…
¡Para morir como toro bravo!
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