Donde se esperaba que el comentarista Mauricio Locken, diera una conferencia interesante por lo documentado que debió de ser el tema de la historia y evolución del toreo, a fin de motivar a los jóvenes el gusto y afición por el arte de la tauromaquia, todo quedó en el intento y en una especie de chisme que desilusionó a la asistencia que abarrotaron las instalaciones de la Asociación de Matadores y quienes llegaron a cierto grado de desesperación comenzando a utilizar el Twitter, donde comentaron en el mismo, que el expositor no estaba aportando nada.

Ese día era la oportunidad para que se explicara sobre la importancia de cada tercio en las corridas de toros y el mismo conferenciante o el doctor Jorge Uribe y el subalterno Fernando El Güero García quienes también estuvieron en el pódium, debieron dar un punto de vista fundamental del por qué la fiesta de los toros es un arte: PORQUE TIENE LITURGIA SEÑORES y eso jamás se comentó.

Terminando la charla, los ahí reunidos se trasladaron al ruedo de la Monumental Plaza de Toros México, donde les enseñaron a tomar el capote, poner banderillas, montar un caballo de pica etcétera, etcétera, pero los guías no entendieron que las personas no fueron para convertirse en toreros ni subalternos, sino para adentrarse en la magia de un arte que ha evolucionado a través de las diferentes culturas y en lugar de mostrar los terrenos geométricos del toro y del torero que se desarrollan en el ruedo, tema que ha sustentado el maestro Luis Francisco Esplá, quien además de ser matador de toros tiene una licenciatura en Bellas Artes, terminó en un banal y frívolo acto que en nada dio grandeza a lo que en verdad es la Fiesta de los Toros.

Tampoco acabamos de entender por qué la peña o fundación tiene el nombre de Universidad del Toro pues para mí, Universidad es el conjunto universal de las ideas, y lo que se pretende con este proyecto es formar una peña taurina de jóvenes aficionados, y eso está muy bien, pero de ninguna manera los objetivos de este grupo incluyen las exigencias universitarias que se llevan de las aulas a la práctica, y por ende ese nombre puede llegar a ofender y lo sustento porque yo fui universitario y sé lo que es una Universidad.

Es urgente y recomendable, primero: que cambien el nombre de la peña, segundo: que se realice una planeación conjunta y tercero: que Adriana Sánchez, entusiasta dirigente de este grupo, se asesore de personas que sí conocen los antecedentes históricos que dan grandeza al espectáculo, para enamorar con temas de ortodoxia, a todos los jóvenes que están ávidos de conocer en sus entrañas a la más bella de todas las fiestas.

Al final sentimos que la gente vivió cosas bonitas, por haber asistido a un día de diversión, pero lamentablemente no se llevó nada para alimentar su espíritu, ni para su acervo de conocimientos que le fundamente por qué la Fiesta es cultura.

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