Y pese a sus casi 24 años, edad supuestamente adulta par ejercer como novillero, lo torero jamás pudo quitarlo de su cabeza, pues aprobó la exigencia familiar para vestir de luces; primero una carrera profesional y después, a calzarse las zapatillas. El chico es zootecnista.
El triunfador de la Temporada Novilleril de la México vino a nuestro país descubierto por Miguel Ortas “Miguelete”. Le observó condiciones y buenas maneras para agradar a los capitalinos y le ha bastado una novillada, en Santiago Cuatlalpan para dar el gran salto.
“Cuando se trae lo torero, no importa la nacionalidad” ha dicho el matador Ortas y por eso se atrevió a promoverlo en la Monumental, donde ha dejado buen sabor, al cortar oreja a uno de El Vergel.
“Yo siento lo torero, lo heredé de familia, sólamente necesitaba una oportunidad para mostrarme y creo haberlo conseguido“. Leandro, tras estas palabras, recibió muchos “enhorabuenas”, al salir de la plaza en compañía de su tío Nelson.
“Fue como revivir la profesión al verlo torear; tiene cualidades y muchos deseos de abrazar esta difícil profesión; me ha gustado su actitud, tanto co el toro bueno como en el otro que no alcanzó a romper; por ahí asomó algo; lamentablemente no se logró, pero Leandro ha estado bien“, afirma Nelson.
Ahora la tripleta, Leandro, “Miguelete” y Nelson, que hablan el mismo, idioma van por más, tras el impacto acusado el domingo anterior.
[pagewrap=compartir.htm]