Al evento se dieron cita familiares, amigos, toreros, novilleros, subalternos y miembros de la prensa.

El festejo comenzó con la lidia de una vaca por parte del matador, con la que estuvo en torero, mostrando que lo que bien se aprende nunca se olvida, se regocijó toreando largo y con temple, no dejó pasar la ocasión para realizar el pase de su invención La Ortesina. Acto seguido, el periodista y amigo Mauricio Locken dirigió unas palabras al matador y se mostró un video.

Llegó el momento de compartir la sal y la pimienta con una exquisita comida, y para concluir, se realizó un cuadro flamenco en el que el matador tomó parte tanto en el baile como en el cante, acompañado por sus hijas y algunos amigos.

Enhorabuena para el maestro Miguel Ortas y esperamos que cumpla muchos años más.