A manera de brindis, Héctor Gabriel se estrechó en un sentido abrazo con el empresario Pepe Arroyo, en ello estaban envueltos los triunfos que lo distinguieron como la Revelación 2013.
La historia del becerrista en la plaza Arroyo se escribió el 21 de septiembre al cortar oreja en su presentación a un ejemplar de Rodolfo Chacho Vázquez.
A los ocho días refrendó el triunfo, con otro astado de El Vergel.
Y cerró el 5 de octubre al dar la vuelta al ruedo, tras pasaportar uno de El Vergel.
La identificación Arroyo la pondrá a prueba al debutar de luces este sábado en la Feria de Huamantla. Para ello le aguarda un terno palo de rosa que perteneciera al matador tlaxcalteca José Luis Angelino.
Con ese traje confirmó Angelino en Las Ventas de Madrid el 5 de mayo de 2007 cuando Pepín Liria le cedió un toro de Hnos Domínguez Camacho en presencia de Francisco Marco.
Héctor Gabriel Aquino Ferrer desde sus inicios se ha rodeado de gente del toro: Uriel Moreno “El Zapata” le dio los primeros consejos; Julián López “El Juli” lo hizo en España y ahora, Angelino.
El chaval cubre los tres tercios y su fuerte es la proyección que le da a cada suerte.
Héctor Gabriel es la esperanza para darle a Puebla un torero importante.
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