El encierro de ayer proveniente de la ganadería de Xajay propiedad del Arq. Javier Sordo y Magdalena Bringas de Yturbe fundada en 1923, que nos ha tenido acostumbrados a presentar toros con trapío, bravura y juego, parecía que no había tenido suerte en esta ocasión.
Era la segunda presentación para esta ganadería. En su primera tarde el matador francés Sebastián Castella le había bordado una faena memorable a Recuerdos. A mi parecer en esta ocasión el encierro estaba parchado y prueba de ello fueron el juego tan desigual que tuvo el encierro en general. Una característica de esta ganadería es la bravura que muestran en el caballo, aunque el día de ayer dejaron mucho que desear.
Los únicos que dieron pelea en el caballo fueron el 3°y 7° que acudieron dos veces al caballo.
Los primeros cuatro toros de la tarde no cumplieron. El 1° Avellanito fue un toro descastado y con poca fuerza. El 2° Palomo Rojo fue un toro carente de fuerza. El 3° Mata cuervos fue igualmente descastado y sin transmisión. El 4° Pa´ Luevano fue un toro noble pero que quedó corto y no terminó por emplearse, aunque tuvo algunos pases que El Zotoluco, logró arrancarle.
Salió el 5° Mil Tardes que fue un toro que construyó de manera sobresaliente El Juli. El burel perdía los remos delanteros en el momento que don Julián bajaba la mano, fue un toro que embistió siempre a media altura y no remataba en el último tiempo del pase. Tras pinchar en 4 ocasiones y ver esfumada la puerta grande, Don Julián decidió regalar un 7°
En el 6° regresó la misma tónica, Media Luna fue un toro complicado, prueba de ello la fuerte voltereta que le pegó a El Payo, tenía un lado izquierdo noble que el torero en turno logró darle algunos naturales de calidad.
Saldría Guapetón, nº 317, con 515 kilos, un toro que El Juli aprovechó a cabalidad y que él mismo construyó. El burel tuvo un tercio de varas que cumplió ajustadamente y para el último tercio, don Julián se inventó una de las mejores faenas en su vida como matador. El toro jamás humilló y siempre embistió con la cabeza a media altura, era fijo, repetidor y noble, pero BRAVO jamás. Fue bien por ambos pitones pero siempre ayudado de una muleta privilegiada, el toro perdió de los cuartos delanteros en dos ocasiones prueba de su falta de fuerza.
Después de la magnífica faena por parte del matador, alguna gente pedía equivocadamente el indulto, acción que don Julián como primera figura del toreo mundial hizo caso omiso y se tiró a matar de manera acertada en un excelente volapié.
El juez contagiado de la euforia del momento le otorgó equivocadamente la vuelta al ruedo a Guapetón, cuando únicamente se merecía un arrastre lento. Por otra parte otorgó merecidamente el rabo 123° de la historia en la Plaza México a Don Julián.
Una gran tarde de toros ante un entradón (35 mil personas) pero sobre todo un tanque de oxígeno para la fiesta más bella del mundo. Esta tarde se confirma que existen toros que nacen y otros que se hacen para ser triunfadores.
Twitter: @Sibaja07
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